30 octubre 2009

EL DISFRAZ MÀS POLÈMICO DE HALLOWEEN....


El 'Disfraz de Inmigrante Ilegal Adulto' de Halloween (Imagen: Buycostumes)
El disfraz de un 'inmigrante ilegal' con cara de extraterrestre ha desatado la polémica en EE UU antes de la noche 'más terrorífica'.
Ya ha sido retirado en las tiendas que lo vendían.
Cuenta con una versión femenina haciendo referencia a los mexicanos.
20MINUTOS.ES / EUROPA PRESS. 30.10.2009 - 20.16 h
La noche de Halloween ha desatado la ilusión en EE UU por una de sus fiestas más esperadas del año. Pero también ha traído la polémica. Lo ha hecho precisamente un disfraz que se ha puesto de moda de cara a la noche 'más terrorífica' del año y que ha levantado las críticas de diversas asociaciones de inmigrantes y ONG. Se trata del llamado 'inmigrante ilegal', que prácticamente está agotado en las empresas norteamericanas que venden disfraces por Internet.
No sólo acaba de cruzar la frontera, sino toda la galaxia El traje consta de un mono naranja de presidiario con el letrero 'Illegal Alien' en la pechera, una tarjeta verde similar al permiso de residencia que concede la Administración norteamericana (la 'green card') y una máscara de extraterrestre, ya que en Estados Unidos es frecuente que se utilice el término 'alien' para denominar tanto a los no terrícolas como a los inmigrantes.Se vende por 30 euros como 'Illegal Alien Adult Costume' ('Disfraz de Inmigrante Ilegal Adulto') y bajo el reclamo "No sólo acaba de cruzar la frontera, sino toda la galaxia"Por ello, diversas ONG y asociaciones, especialmente dedicadas a la comunidad hispana, han denunciando que el traje "ofende" a los 12 millones de inmigrantes irregulares que, según sus cálculos, viven en EE UU.

Versión femenina
Tras las quejas, las distribuidoras del traje retiraron el producto de sus tiendas y de sus páginas webs, aunque parece que sigue habiendo portales que lo mantienen en venta. Otros han sido más reticentes en quitarlo de su catálogo como es el caso de Buycostumescuyo presidente, Jalem Getz, declaró al diario USA Today que el traje "no es una caricatura de un inmigrante ilegal, sólo un juego de palabras". Más tarde, su empresa dejó de vender el traje.El traje está también disponible en una versión femenina: un vestido minifaldero de tela metalizada, un poncho transparente y rematado con unos pompones, un sombrero al estilo de los tradicionales mexicanos, unas esposas y unas gafas que simulan ser los ojos de un extraterrestre.

RUSIA Y ECUADOR SELLAN UNA ALIANZA ESTRATÈGICA.....

Visita estratégica
Rafael Correa (izquierda) y Dmitri Medvédev, ayer en el Kremlin.
REUTERS - 30/10/2009

Los dos países firman siete acuerdos en la visita de Rafael Correa a Moscú
PILAR BONET - Moscú - 30/10/2009

Rusia y Ecuador intensificarán su colaboración en materia de seguridad y defensa, iniciada con la venta de dos helicópteros durante la visita que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, realizó ayer a Moscú, la primera realizada por un jefe de Estado del país suramericano a la capital de Rusia.

Ambas naciones se convirtieron en socios estratégicos al firmar una declaración que prevé un estrechamiento de las relaciones en múltiples campos, desde la economía a la cultura, pasando por la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. Los delegaciones de los dos países firmaron siete documentos -entre ellos, un acuerdo para colaborar en el desarrollo pacífico de la energía atómica- en una ceremonia en el Kremlin a la que asistieron el presidente ruso, Dmitri Medvédev, y su homólogo ecuatoriano. Los helicópteros que Moscú venderá a Quito son dos Mi-17, en una operación valorada en 22 millones de dólares, según el ministro de Defensa ecuatoriano, Javier Ponce. Refiriéndose a ese contrato, el presidente Medvédev dijo ayer que "esto, de momento, no es mucho, pero en cualquier caso es el comienzo de nuestra colaboración en este campo y creo que nuestras relaciones tienen aquí una perspectiva". Ecuador ha abolido el visado para los ciudadanos rusos y ambos países se disponen a firmar un acuerdo para que esta medida sea común.

El volumen comercial entre Ecuador y Rusia fue de casi 1.000 millones de dólares en 2008; las exportaciones ecuatorianas más importantes son los plátanos y las flores.

Moscú practica una activa política en Latinoamérica. Medvédev tuvo ocasión de conocer a Correa en noviembre de 2008 en Caracas. Según el diario en los últimos tiempos Rusia ha acuñado una fórmula de relación con los miembros de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba), en la que la venta de armas a crédito tiene como contrapartida el acceso a los recursos y el reconocimiento de Osetia del Sur y Abjazia. En relación a estos dos territorios del Cáucaso, que para la ONU son parte de Georgia, Ecuador no siguió ayer el ejemplo de Nicaragua y Venezuela, que complacieron al Kremlin y los reconocieron como Estados.

El crédito para comprar armas se estima en 200 millones de dólares y fue negociado a finales de septiembre, durante la visita del ministro de Finanzas de Ecuador a Moscú, según Kommersant. Rusia está también dispuesta a dar créditos para proyectos energéticos.

Ecuador está interesado en el suministro de transporte aéreo, camiones y autobuses, así como en la compra de seis aviones estratégicos y aparatos de vuelo no tripulados. Los ecuatorianos, según Kommersant, tienen interés también en complejos de misiles antiaéreos Igla, pero Moscú es reticente por los riesgos que ello supondría, ya que Colombia acusa a Ecuador y Venezuela de venta de armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La empresa InterRao, que comercia con energía eléctrica, y el banco Roseksimbank, por una parte, y la empresa ecuatoriana Idrotoapi, por otra, confirmaron ayer el protocolo de intenciones para realizar proyectos hidroeléctricos.

Medvédev calificó a Ecuador como uno de "nuestros socios importantes" en América Latina y señaló que Rusia mira con gran interés las actividades de las organizaciones regionales en Suramérica y está presente como observador en los foros de varias de ellas. El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolái Pátrushev, asistió recientemente a la cumbre de Alba en Bolivia.

MICHELETTI Y ZELAYA ACUERDAN PONER FIN A LA CRISIS DE HONDURAS....

El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, celebra el acuerdo con los representantes de Micheletti en la embajada de Brasil.- AP

La crisis hondureña
Las comisiones de diálogo pedirán al Congreso que decida sobre la restitución del mandatario depuesto
AGENCIAS - Tegucigalpa - 30/10/2009

Las comisiones de diálogo del presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, y del gobernante depuesto, Manuel Zelaya, han llegado a un acuerdo para que el Congreso decida sobre la restitución de este último, derrocado por un golpe de Estado el pasado 28 de junio. Ambas partes firmarán en las próximas horas un acuerdo para poner fin a la crisis política en el país centroamericano, ha anunciado Zelaya a la prensa al término de la reunión con la delegación estadounidense que trata de impulsar el diálogo.

Micheletti y Zelaya pactan que el Congreso Nacional decida sobre la restitución en el poder del presidente depuesto. - AGENCIA ATLAS

"Mi Gobierno ha decidido apoyar una propuesta que permite un voto en el Congreso Nacional con una previa opinión de la Corte Suprema de Justicia para retrotraer todo el Poder Ejecutivo de nuestra nación antes del 28 de junio del año 2009", ha dicho Micheletti en una declaración ante la prensa en la Casa Presidencial. "Hace unos minutos -ha agregado- he autorizado a mi equipo negociador a firmar un acuerdo que marque el inicio del final de la situación política del país".

"Exhorto al señor Zelaya y a su comisión negociadora a apoyar este acuerdo y acompañarnos a firmar; basta ya de excusas, basta ya de retórica que nos divide, basta ya de juegos políticos; el pueblo hondureño reclama un acuerdo final y esta es la oportunidad para lograrlo"
, ha subrayado.
"Posible" vuelta de Zelaya al poder
El acuerdo aprobado por Micheletti contiene ocho puntos, entre ellos la creación de un Gobierno de reconciliación, el reconocimiento a las elecciones presidenciales del 29 de noviembre y la "posible" vuelta de Zelaya, si así lo decide el Congreso Nacional previo dictamen de la Corte Suprema de Justicia. Otros puntos en la negociación son el rechazo a la amnistía política, la verificación internacional y una comisión de la verdad.

Micheletti emitió su declaración diez horas después de que se reanudara el diálogo entre ambas partes, tras casi una semana de suspensión por desacuerdos sobre la restitución de Zelaya, derrocado por los militares el 28 de junio.
Zelaya -que permanece refugiado en la Embajada de Brasil en la capital hondureña- había dado por fracasado el diálogo el viernes pasado después de que ambas partes no lograsen pactar qué órgano debía decidir sobre su restitución en el poder, si el Congreso Nacional, como exigía él, o la Corte Suprema de Justicia, como pedía Micheletti.

Las delegaciones se han reunido para que los representantes de Micheletti presentaran a los de Zelaya la propuesta relacionada con trasladar al Congreso Nacional la decisión sobre el regreso del depuesto gobernante a la presidencia.

La reanudación del diálogo fue auspiciada por una delegación de Estados Unidos, encabezada por el secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, y por la Organización de Estados Americanos (OEA). La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, ha aplaudido el fin de la crisis política de Honduras. "Fuimos muy claros en la restauración del orden constitucional", ha dicho la jefa de la Diplomacia estadounidense desde Pakistán, donde se encuentra de visita oficial. Clinton, que ha seguido de cerca la crisis política del país centroamericano, ha manifestado siempre su intención de que el Gobierno interino reconozca a Zelaya como presidente legítimo.

Cronología de la crisis
- 24 de marzo. Zelaya convoca para junio un referéndum sobre una reforma constitucional que permitiría su reelección.

- 20 de mayo. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, denuncia un plan para asesinarlo y acusa a Zelaya de pretender perpetuarse en el poder.
- 29 de mayo. Las elecciones son convocadas para el 29 de noviembre.

- 24 de junio. Cuatro días antes de que se celebre la consulta, Zelaya destituye al más alto jefe militar, Romeo Vásquez, por su negativa a instalar las urnas.
- 25 de junio. La Corte Suprema ordena la restitución de Vásquez.
- 28 de junio. Unos soldados detienen a Zelaya de madrugada en la casa presidencial y lo trasladan, en pijama, a Costa Rica. El Congreso designa a Micheletti como presidente interino.
- 30 de junio. La Asamblea General de la ONU pide a sus 192 miembros que sólo reconozcan al Gobierno de Zelaya.

- 1 de julio. La Organización de Estados Americanos (OEA) da al Gobierno de hecho 72 horas para restablecer la democracia, a lo que se niega y asegura que Zelaya será detenido si regresa al país.

- 4 de julio. La OEA suspende a Honduras, una sanción que influye en el otorgamiento de créditos internacionales.

- 5 de julio. El Gobierno de hecho impide el aterrizaje en el aeropuerto de Tegucigalpa de una aeronave en la que viajaba Zelaya. Un hombre muere de un tiro en los enfrentamientos entre el Ejército y seguidores de Zelaya.
- 7 de julio. Zelaya y Micheletti aceptan la mediación de Óscar Arias, presidente de Costa Rica, en el conflicto.

- 8 de julio. Estados Unidos suspende temporalmente la ayuda no humanitaria.

- 20 de julio. La UE suspende la ayuda presupuestada a Honduras.

- 24 de julio. Zelaya llega a la frontera de Honduras y Nicaragua y permanece dos horas en zona neutral.

- 1 de agosto. El Gobierno de hecho levanta el toque de queda.
- 11 de agosto. España suspende un acuerdo militar con Honduras.
- 31 de agosto. Comienza la campaña electoral en Honduras.
- 3 de septiembre. Estados Unidos endurece las sanciones y bloquea con carácter permanente el envío de ayuda no humanitaria.

- 10 de octubre. La misión de la OEA llega a Honduras para forzar una solución a la crisis.
- 26 de octubre. Zelaya pone fin al diálogo con Micheletti por desacuerdos entre las partes negociador

OBAMA LEVANTA LA PROHIBICION QUE IMPIDE LA ENTRADA EN EEUU DE SEROPOSITIVOS...

La restricción fue establecida hace 22 años, en época de Reagan
AGENCIAS - Washington - 30/10/2009

Foto: Fuente Externa
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha anunciado hoy que el Gobierno que dirige va a levantar una prohibición que se impuso hace 22 años -en la época de Ronald Reagan- y que impide la entrada en este país a las personas con sida o VIH.
La noticia en otros webs

"Es un paso que animará a la gente a hacerse las pruebas y a recibir tratamiento, es un paso que mantendrá unidas a las familias y es un paso que salvará vidas", ha subrayado. "Si nosotros queremos liderar la lucha contra el VIH y el sida, debemos actuar en consecuencia", ha agregado el mandatario, que ha precisado que el proceso para revocar la prohibición comenzó durante el Gobierno de su predecesor, George W. Bush.

Obama ha explicado que su Administración hará pública el próximo lunes la medida, que entrará en vigor a principios de 2010, y ha considerado que, quienes tomaron la decisión de imponer la restricción hace 22 años, se basaron "más en el miedo que en los hechos".

Además de EE UU, otros doce países aplican esta prohibición: Armenia, Arabia Saudí, Brunei, Irak, Corea del Sur, Moldavia, Omán, Qatar, Rusia, las Islas Salomón, Sudán y Yemen.
En Estados Unidos hay un millón de personas con sida. La enfermedad afecta a 33 millones en todo el planeta.

La prohibición de entrada en el país a los seropositivos supuso, entre otras cosas, que EE UU dejara de acoger los congresos internacionales sobre el sida, ya que se entiende que la asistencia de los afectados es un requisito indispensable, informa Emilio de Benito. De la decisión salió beneficiada Canadá, que ha acogido tres, entre ellos el de 1996 que puso de largo los cócteles de terapia antiviral. La próxima reunión será en Viena en 2010. La Asociación Internacional para el Sida (IAS), que organiza estos macroencuentros, ya contaba de alguna manera con al decisión de Obama. Lo más probable es que una ciudad de EE UU acoja la reunión de 2012.

29 octubre 2009

TODO MATRIMONIO TIENE ALTIBAJOS....

Barack y Michelle Obama revelan detalles de su vida en común y reconocen el impacto de la política en su relación
EFE / ELPAÍS.com - Washington / Madrid - 30/10/2009

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Modernos pero a la vez tradicionales, discretos pero con un irresistible atractivo y, por supuesto, siempre glamourosos. Es la mezcla que hace único al matrimonio Obama, el motivo por el cual fascina dentro y fuera de Estados Unidos. Consciente de esa curiosidad que despierta la pareja presidencial más seductora que ha habitado la Casa Blanca en los últimos años, el diario The New York Times ofrece una larga entrevista conjunta en la que Barack y Michelle, marido y mujer, revelan algunos detalles íntimos de su vida en común.

La conversación comienza con una reflexión: el impacto de la política en su relación como pareja. Aunque el presidente cree que ambos aspectos están bien diferenciados ("aparte de todas las tonterías de Washington, porque Michelle no forma parte de esas tonterías"), lo cierto es que cada una de sus actividades, conjuntas o por separado, públicas o privadas, se convierte en un acto político. Como ejemplo, recuerdan la polémica generada cuando el matrimonio utilizó el avión presidencial para cenar y asistir a un musical en Nueva York. "Si no fuera presidente, me encantaría tomar un vuelo comercial con mi esposa para llevarla a una representación en Broadway, como le prometí durante la campaña, así no habría jaleo, ni murmuraciones, ni fotógrafos", explica él.

No parece, en todo caso, que estos inconvenientes derivados del cargo afecten a su relación. Al contrario, Michelle reconoce que el hecho de vivir en la Casa Blanca ha supuesto un "alivio" para ellos. "Es la primera vez en mucho tiempo en nuestro matrimonio que hemos vivido siete días a la semana bajo el mismo techo con el mismo horario y los mismos ritos", asegura la primera dama.

La pareja no había vivido bajo el mismo techo de manera continua desde 1996, cuando Obama ganó las elecciones a senador estatal en Illinois dos años antes de que naciera su hija mayor, Malia. Después de esas elecciones, Obama, como senador de Illinois, tuvo que trasladarse a vivir a Springfield, la capital del Estado. Luego vinieron más campañas electorales que le obligaron a recorrer el país y, finalmente, en 2004, una mudanza parcial, también en solitario, para ocupar su escaño en el Senado en Washington.
Según ambos reconocen abiertamente, aquellos fueron "tiempos duros" en su vida en común, y aunque el presidente asegura que en ningún momento temió por su matrimonio, sí hubo alguno en el que tuvo miedo de que "Michelle fuera infeliz". "Todo matrimonio tiene altibajos", resuelve por su parte la primera dama, que en esa época debió compaginar su trabajo como responsable de administración de un hospital universitario en Chicago con la crianza de dos niñas pequeñas mientras su marido pasaba la mayor parte del tiempo lejos.
Ahora están más tiempo juntos que casi en cualquier otro momento de sus 17 años de matrimonio. La mayor parte de los días desayunan con sus hijas, Malia y Sasha, antes de que éstas se marchen a la escuela, hacen ejercicio juntos y no comienzan sus programas públicos hasta las nueve o las diez de la mañana, una hora tardía en un país madrugador.
Hace poco concluyeron la decoración a su gusto del área residencial de la Casa Blanca, una tarea en la que ambos colaboraron a la hora de escoger colores y objetos. Aseguran que funcionan como un equipo y se esfuerzan en que su matrimonio funcione.

EL GOBIERNO DE MICHELETTI INICIA UNA DEMANDA CONTRA BRASIL EN LA HAYA....

Manuel Zelaya gesticula durante una reunión con miembros de la Organización de Estados Americanos.- AP

La policía hondureña denuncia un plan terrorista
AGENCIAS - Tegucigalpa - 28/10/2009

El Gobierno de hecho de Honduras, que preside Roberto Micheletti, inició ayer los trámites para demandar a Brasil en la Corte Internacional de Justicia de La Haya por "injerencia" en sus asuntos internos al permitir la presencia del derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, en su Embajada en Tegucigalpa. El agente de Honduras en La Haya, Julio Rendón, abrió los trámites ante el máximo tribunal, según indicó en un comunicado el Ministerio hondureño de Relaciones Exteriores de Micheletti, al adelantar que podría pedir ante la Corte una indemnización de Brasil.
Zelaya, quien fue derrocado por los militares hace cuatro meses, permanece en la Embajada de Brasil junto a su esposa, Xiomara Castro, y unos 40 colaboradores, seguidores y periodistas.
El Gobierno de hecho, que no es reconocido ni por la comunidad internacional ni por ninguna organización multilateral, anunció a finales de septiembre, tras la llegada de Zelaya, un ultimátum de 10 días a Brasil que finalmente no se tradujo en medidas concretas.

Misión de EE UU
Entretanto, una delegación encabezada por el secretario de Estado adjunto para América Latina de EE UU, Thomas Shannon, y el consejero adjunto de Seguridad Nacional de la Casa Blanca para la región, Dan Restrepo, llegó ayer a Honduras para hablar con las partes en conflicto tras el golpe de Estado. La misión ha viajado a Honduras, a pesar de que, horas antes, Micheletti había afirmado que "no hay restitución", y que no habrá arreglo de la crisis "si no es posterior a las elecciones" del 29 de noviembre próximo; al mismo tiempo, reiteró su propuesta de que tanto Zelaya como él mismo se aparten para permitir que un tercero asuma el poder, algo que el derrocado gobernante rechaza.

Por otra parte, la Policía Nacional hondureña denunció ayer un supuesto plan de la izquierda radical para asesinar y secuestrar a empresarios y miembros de ese cuerpo y de las Fuerzas Armadas, aunque no lo relacionó directamente con los crímenes de este tipo ocurridos en los últimos días en el país.

Unos desconocidos mataron el domingo a tiros en Tegucigalpa al coronel de las Fuerzas Armadas Concepción Jiménez y fue hallado el cadáver de Enzo Micheletti, un sobrino del presidente de hecho, Roberto Micheletti, también asesinado, mientras que el martes fue secuestrado el ex diputado y empresario retirado Alfredo Jalil, padre del viceministro de Defensa del Gobierno golpista, Gabo Jalil.
No obstante, las autoridades han indicado que las principales hipótesis sobre estos hechos apuntan a la delincuencia común.

OBAMA RECIBE RESTOS DE SOLDADOS MUERTOS...


Obama acude por primera vez a recibir la llegada de bajas de soldados de Afganistán

El presidente de EE UU visita por sorpresa la base aérea de Dover en el mes con más militares muertos estadounidenses en la guerra
EFE - Washington - 29/10/2009

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recibe solemnemente la llegada de los féretros en la base de Dover.- REUTERS

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó esta madrugada la base aérea de Dover (Delaware) donde estaba prevista la llegada de los cadáveres de al menos 18 militares norteamericanos muertos en Afganistán.
El mandatario estadounidense, en una visita no anunciada a la que acudió con un reducido grupo de periodistas, se reunió en la capilla de la base de las Fuerza Aérea con familiares de los muertos.
Su primera visita como mandatario a la base aérea de Dover, punto de entrada al país de las bajas militares estadounidenses, coincide con el mes más letal para las tropas norteamericanas desplegadas en Afganistán donde Estados Unidos ha sufrido este mes 54 bajas mortales.
Además, junto a los militares fallecidos, llegaban los cuerpos de tres agentes del Departamento Estadounidense Antidrogas (DEA) que perdieron la vida este lunes en el siniestro de un helicóptero tras intervenir en una redada contra un supuesto centro de narcotráfico operado por insurgentes.
El fiscal general, Eric Holder, y el responsable interino de la DEA, Michele Leonhart, acompañaban al gobernante estadounidense, que mañana tiene una nueva reunión con los altos mandos militares para abordar la estrategia en la guerra de Afganistán, pendiente de su decisión de reforzar o no con más tropas el despliegue en el país.
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Barack Obama viajó hasta la base Dover para recibir los restos de 18 estadounidenses que murieron en Afganistán.
Redacción VOA 29.10.09

Foto: AP
El presidente Barack Obama en la base aérea militar Dover.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, viajó hasta la base aérea militar Dover, en el estado de Delawere, para recibir el avión que transportaba los restos de 18 soldados y civiles estadounidenses que murieron recientemente en Afganistán.

El viaje fue revelado solo a un pequeño grupo de periodistas bajo la condición de que lo mantuvieran en secreto.
El presidente Obama se reunió en privado con los familiares de los estadounidenses caídos en acción, en una capilla de la base.

Un avión de carga de la Fuerza Aérea transporta los restos de ocho soldados estadounidenses que perecieron en una serie de ataques con bomba en el sur de Afganistán, más otros siete soldados y tres agentes de la DEA, la agencia anti-narcóticos de Estados Unidos, que murieron el día anterior al estrellarse un helicóptero militar.
Esas muertes, han hecho de octubre, el mes más fatal para las fuerzas estadounidenses desde la invasión que derrocó al régimen talibán, a fines de 2001.

A principios de año, el Pentágono levantó una prohibición de 18 años a la cobertura pública del regreso de los restos de soldados caídos en acción, si los familiares lo permiten.
La base aérea Dover alberga la mayor morgue militar de estados Unidos y es el puerto oficial de entrada para los restos de los soldados que mueren en el extranjero.

27 octubre 2009

ESTADOS UNIDOS SE METE EN HONDURAS....

La delegación la encabeza el subsecretario de estado para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon.

El asesor de temas latinoamericanos de la Casa Blanca, Dan Restrepo, planea pasar dos días en Honduras
Las elecciones están previstas en Honduras para el 29 de noviembre.

"Durante mi reciente visita a Honduras fui impactada por el dañino efecto que la política de EE.UU. está tieniendo en los intereses estadounidenses y en los ciudadanos de ese país"


Carlos Chirinos
BBC Mundo, Washington


La delegación la encabeza el subsecretario de estado para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon.

Washington ha decidido aumentar sus esfuerzos en la solución de la crisis política que vive Honduras desde fines de junio tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya y enviará este miércoles una comisión de alto nivel a Tegucigalpa.
La delegación la encabezan el subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon, y el asesor de Temas Latinoamericanos de la Casa Blanca, Dan Restrepo, quienes planean pasar dos días en Honduras.
Los funcionarios estadounidenses esperan reunirse con Manuel Zelaya, que vive desde hace un mes en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, y con el presidente del gobierno interino, Roberto Micheletti.

Yo no diría que vamos a empezar a negociar y seguir otra vez con otras tácticas dilatorias para que (Michelleti) se vuelva a sentar por 15 días más. No hay tiempo para eso
"Esto es muy urgente", dijo este martes el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, justificando el paso dado por Washington y refiriéndose a la necesidad de que la comisión logre un acuerdo antes de las elecciones presidenciales previstas para noviembre.
Tanto el gobierno interino como la gente de Zelaya han dado la bienvenida a la iniciativa estadounidense, aunque no se ha aclarado qué puede aportar para rescatar unas negociaciones que se han visto frustradas en varias ocasiones.
"Sólo queda un punto"

El asesor de temas latinoamericanos de la Casa Blanca, Dan Restrepo, planea pasar dos días en Honduras.
"La esperanza es lo último que se pierde", le dijo a BBC Mundo el embajador de Honduras en Washington, Enrique Reina, al considerar las perspectivas de éxito que podría tener la misión estadounidense.

Aunque el embajador Reina explicó que, como representante del presidente Zelaya, ha estado en contacto con el Departamento de Estado en los preparativos del viaje de la comisión, no especificó qué planteamientos nuevos podrían hacerse para destrabar las negociaciones.
"Yo no diría que vamos a empezar a negociar y seguir otra vez con otras tácticas dilatorias para que (Micheletti) se vuelva a sentar por 15 días más. No hay tiempo para eso" afirmó Reina.
Para el embajador hondureño "sólo queda un punto y es la restitución del presidente Zelaya" por lo que considera que no hay "más espacio para inventar muchas cosas".

.Justamente el regreso de Zelaya al poder ha sido el punto de traba desde que fuera planteado dentro del llamado Acuerdo de San José que promovió el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y que siguió siendo la base de las discusiones posteriores.
El gobierno estadounidense considera necesario que se resuelva la crisis hondureña antes de las elecciones generales previstas para el 29 de noviembre, una convocatoria que ratificó el gobierno interino, pese a las advertencias de la comunidad internacional de que no reconocerá al ganador de esos comicios.
"Queremos ver una elección, la cual ocurrirá dentro de casi exactamente un mes, para disfrutar del tipo de legitimidad internacional que merece el pueblo de Honduras", declaró el portavoz Ian Kelly.

Cuando los últimos esfuerzos negociadores entre Micheletti y Zelaya terminaron sin resultados la semana pasada, la secretaria Hillary Clinton llamó a ambos líderes y les pidió mayor flexibilidad para resolver el impasse.

Desde el inicio de la crisis política hondureña Washington ha estado exigiendo la reposición de Zelaya en el poder, a quien reconoce como único presidente legítimo del país.
Aunque la Casa Blanca también canceló varios convenios de ayuda y de cooperación militar, en algunas capitales latinoamericanas han criticado que los estadounidenses no hayan usado la influencia que tienen sobre los hondureños, a los que consideran un aliado histórico en la región.

Washington dividido
En la capital estadounidense no todos apoyan la línea que ha adoptado el presidente, Barack Obama, junto al resto de la comunidad interamericana a favor de la restitución de Zelaya.
Algunos congresistas republicanos han cuestionado ese apoyo a un presidente que consideran "peligrosamente" cercano a gobiernos como los de Venezuela, Cuba o Nicaragua y al que culpan en primer lugar de la creación de la crisis.
Este miércoles, la congresista por Florida Ileana Ros-Letihnen, la republicana de mayor rango en la Comisión de Asuntos Exteriores, y el también republicano Lincoln Diaz Balart recibirán a una delegación de empresarios estadounidenses que operan en Honduras.
Según la convocatoria distribuida a la prensa, la delegación empresarial "ayudará a dar voz a los miles de ciudadanos estadounidenses en Honduras cuyas preocupaciones están siendo ignoradas".
"Durante mi reciente visita a Honduras fui impactada por el dañino efecto que la política de EE.UU. está teniendo en los intereses estadounidenses y en los ciudadanos de ese país".
La crisis hondureña ha mantenido congelada en el Senado la ratificación de Arturo Valenzuela como subsecretario de Asuntos Hemisféricos. Obama le propuso como sustituto de Thomas Shannon en las primeras semanas de su gobierno.

GEORGE W. BUSH REAPARECE TRAS NUEVE MESES DE SILENCIO PARA HABLAR DE DIOS Y DEL REZO....

El ex presidente de EE UU, George W. Bush, en esta foto de archivo- AP
El ex presidente de EE UU se dirigió a unos 15.000 asistentes de un seminario en Tejas el lunes por la noche
YOLANDA MONGE - Washington - 27/10/2009

Estaba tan callado que le definían como desaparecido. Poco se ha dejado ver en la escena social o política el ex presidente George W. Bush desde que abandonase la Casa Blanca hace poco más de nueve meses. Hasta el lunes por la noche, cuando se apareció ante una audiencia de 15.000 personas en un masivo seminario de negocios que llevaba por inspirador título Get Motivated (Motívate). Veintiocho minutos duró su discurso sobre el escenario en el megacentro de convenciones de Fort Worth (Tejas).

Bajo la etiqueta que te concede participar en las conferencias promovidas desde hace más de 20 años por Peter y Tamara Lowes -motivational speaker, difícil traslación del concepto al español: orador motivacional-, el antiguo líder del mundo libre dedicó gran parte de ese tiempo a compartir con su audiencia el difícil reto de elegir un diseño apropiado para la alfombra del Despacho Oval, ya que tenía que ser un estampado que reflejase su "optimismo".
El hombre que era incapaz de pronunciar correctamente la palabra nuclear, y que bien podía haber creído que un tesauro era un dinosaurio del pleistoceno, está hoy día embebido en el proceso de creación de un libro que versará sobre las 12 decisiones más difíciles que tuvo que tomar durante su paso por el poder. "No entiendo cómo se puede ser presidente sin confiar en el Todopoderoso", confesó el ex mandatario, que también admitió que la idea podría haber sido factible cuando tenía 21 años, pero imposible en la madurez.

Bush tiene hoy 63 años y durante ocho tuvo en sus manos el destino del mundo. Dicho lo anterior, el ex presidente aseguró que una de las cosas que más le sorprendieron durante su presidencia fue "el hecho de que las oraciones de la gente" le afectaban. "No os lo puedo demostrar. Pero puedo deciros que unos días eran fantásticos y otros no tanto". Todo debido a las plegarias de sus ciudadanos, de si rezaban más o menos por su trabajo y por su alma.

Relajado y extrovertido, más seguro que cuando pronunciaba discursos como jefe de Gobierno, Bush contó una reciente anécdota con la que definitivamente descubrió que ya no era el hombre poderoso que solía ser, aquél con poder suficiente para declarar una guerra bajo pretextos falsos. Bush pasea cada día a su perrito Barney por su barrio de Dallas. Todos los días lleva en la mano la bolsita de plástico con la que recoge lo que su mascota va dejando detrás. Su vida ha cambiado.

LA POLICIA BRITÀNICA CREA UNA BASE DE DATOS DE MANIFESTANTES....

¡Ahora sí que estamos todos fichados!
Carlos Martínez

El pasado 25 de octubre, el diario inglés “The Guardian” informaba de que la policía de ese país había creado una base de datos en la almacenaban los datos personales de miles de activistas que asisten a reuniones políticas y protestas. El aparato de inteligencia está guardando información detallada sobre actividades políticas de aquellos ciudadanos que son considerados “extremistas domésticos”, a pesar de que no han cometido ningún delito. El estado británico ha destinado a este aparato oculto nueve millones de libras y unas cien personas empleadas.

Para conseguir la información se han dotado de un sistema que reconoce automáticamente las matrículas de los vehículos con los que los militantes acuden a reuniones y manifestaciones. Un hombre, que no tiene antecedentes penales fue detenido más de 25 veces en menos de tres años tras una protesta después que su matrícula fuera reconocida y fichada al asistir a una pequeña protesta contra la caza de patos y faisanes.

Las unidades de información también fotografían a los asistentes a actos, quedando su imagen personal registrada tanto en la base de datos como en las tarjetas de identificación que se facilitan a los observadores.

Toda esta infraestructura se creó para luchar contra los activistas pro derechos de los animales. Los responsables reconocen que es poca la actividad delictiva de estos grupos por lo que han ampliado sus investigaciones a aun amplio espectro político, incluyendo activistas anti-guerra y grupos ecologistas que sólo han realizado acciones pacíficas.

Anton Setchell, que es el principal responsable del “extremismo doméstico”, dijo que las personas que se encuentran en las bases de datos "no deben preocuparse en absoluto". Pero se negó a revelar cuántas personas se encontraban en la base de datos estatal, afirmando que "no es fácil" recontarlos. Sobre las fotografías, dijo que los oficiales de vigilancia habían anotado la información, según el inofensiva, sobre la asistencia de personas a las manifestaciones y que seguidamente esta información se introduce en la base de datos.
Esta actividad del Estado del Reino Unido es una violación flagrante de los derechos humanos a la intimidad, es cierto que en esa monarquía es más sencillo jurídicamente realizar este tipo de espionaje a sus propios ciudadanos por la ausencia de una constitución escrita, pero debe servir de llamada de atención al resto de los ciudadanos para estar vigilantes frente a los abusos de los aparatos policiales.

Curiosamente, el Reino Unido no dispone de documento de identidad similar al español o francés pues los activistas pro derechos humanos se han negado cuando se ha intentado implantar recordando los peligros de que todos los ciudadanos estén perfectamente fichados en el caso de que un Estado caiga en manos del fascismo. Por ello, Holanda, que sufrió de primera mano el nazismo, tiene reconocido como derecho fundamental de sus ciudadanos el negarse a identificarse, incluso frente a la policía, derechos que también tienen los ciudadanos de los Estados Unidos de América.

Un portavoz de la policía británica ha llegado a justificar esta base de datos con las siguientes palabras: “Es un listado de información y no de recogida de pruebas. Manifestarse no es un delito, pero en ocasiones hay una línea que se cruza cuando la gente comete delitos”.

Ya advertimos de las posibilidades que ofrecen las fotografías digitales de alta calidad y software de reconocimiento de rostros en el caso inglés además, cruzado con reconocimiento de matrículas de vehículos. La variante más divertida de estas nuevas técnicas que ha sido noticia recientemente es es la utilización de un programa para contar cabezas desde una foto aérea para contar manifestantes. Software que ha dejado en evidencia a la ultraderecha española que afirmaba haber convocado a dos millones de personas a una manifestación anti abortista cuando en realidad no superaban los sesenta mil.
En este caso, y con toda seguridad, la policía española no habrá fichado “preventivamente” a los manifestantes ultra-católicos. Y deberían, según el criterio de la policía inglesa, puesto que se convertirán en delincuentes sí cruzan la línea que existe entre manifestarse y agredir a un médico que practica interrupciones de embarazo a petición de la mujer.
También, y con esta misma filosofía, debería ficharse a todos aquellos individuos que tengan un nivel de vida alto por que seguramente defraudarán a la Hacienda Pública, o a aquellos ciudadanos que se afilien al Partido Popular español, pues con mucha probabilidad cometerán un delito relacionado con la corrupción durante su carrera política.
http://carlosmartinez.info

26 octubre 2009

SE BUSCA PAPA NEGRO...


África se perfila como nuevo vivero del catolicismo - Los obispos de la región asumen el discurso antiglobalización y una renovada Teología de la Liberación
MIGUEL MORA - Roma - 27/10/2009

Muchos recuerdan en Roma que el día que Karol Wojtyla fue elegido Papa, en 1978, Carlo Cremona, un cura que comentaba el cónclave en la radio, exclamó en directo: "¡Han nombrado a un Papa negro!". Casi 20 años después, la canción Sarà vero, vogliamo un Papa Nero (Será verdad, queremos un Papa negro), fue un éxito en el Festival de San Remo y la canción más oída de 1997.

El encuentro ha recogido el grito de rebelión de las mujeres
El catolicismo en el continente ha aumentado un 700% en 10 años

¿Pero acaso está listo el catolicismo para hacer lo que ha hecho Estados Unidos eligiendo a Barack Obama presidente de la nación? ¿Tendrá el Vaticano alguna vez un jefe negro o, como diría Berlusconi, bronceado?

La idea puede sonar descabellada, pero Filipo Di Giacomo, ex misionero en Congo durante 12 años, recuerda que sería sólo un retorno a los orígenes, "ya que en la serie de los primeros 10 sucesores de San Pedro, cuatro eran africanos o, mejor dicho, afer, es decir, negro de piel".
En las tres últimas semanas, el sínodo africano ha reunido en Roma a 247 obispos y 14 cardenales del continente hambriento. La asamblea, que se cerró el pasado viernes, ha reflexionado sobre los problemas africanos y ha abordado el futuro de una forma crítica.
Sobre el desarrollo, y sus vertientes paz y justicia, los obispos han lanzado duras críticas contra la política financiera y han hecho suyas ideas de los foros antiglobalización. El documento final achaca "guerras y conflictos, crisis y caos" a las "decisiones y acciones de personas que no tienen ninguna consideración por el bien común y, a menudo, a la complicidad trágica y criminal entre responsables locales e intereses extranjeros".
Los obispos han denunciado el saqueo de riquezas naturales por parte de las multinacionales que recurren a la corrupción de las élites políticas locales. "Lo que hacen BP, Shell o Mobil en el delta del Níger no puedo imaginar que lo hagan en el Mar del Norte o en Tejas", dijo John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuja (Nigeria).

El sínodo reclama un modelo de comportamiento ético a las empresas que operan en África, critica la falta de formación de las clases dirigentes locales africanas y clama contra la Organización Mundial del Comercio, que "sofoca el desarrollo de las agriculturas y las industrias locales impidiendo el autoabastecimiento".

"Al contrario que en el sínodo de 1994, esta vez África se ha contado a sí misma desde dentro", explica Filippo di Giacomo. "Lo que es indignante es que una reunión abierta con un documento que parece escrito por Gramsci y que toca todos los temas que la izquierda invoca en campaña electoral haya sido ignorada por un idiota prejuicio anticlerical. El sínodo ha sido una asamblea del Tercer Mundo como las de Bandung [Indonesia] y Medellín [Colombia] en los años cincuenta y setenta, pero la izquierda, otra vez, ha mirado hacia otro sitio".

Además, en Roma se ha oído el grito de rebelión de las mujeres africanas. El cardenal Turckson, de Cabo Costa (Ghana), reputado sociólogo, dijo que es necesario "evangelizar la cultura tradicional para liberarla de la poligamia, la violencia doméstica, las discriminaciones en las herencias, los matrimonios forzosos...".

Felicia Harry, superiora de la Congregación de las Misioneras de Notre Dame des Apôtres, ha reivindicado que "las monjas no deben servir sólo para enseñar el catecismo, decorar las Iglesias, lavar o remendar los hábitos, sino que deben formar parte de los consejos parroquiales y diocesanos".

La coexistencia con el Islam es otro tema crucial. El sínodo ensalza la cohabitación de países como Nigeria, Ghana o Camerún, alejada del modelo violento que rige en lugares como Sudán, donde ha habido seis crucificados en las últimas semanas.

Los obispos han pedido al Vaticano que adapte las liturgias del continente al rito clásico latino (medida aprobada ya en Congo por el cardenal Ratzinger en 1987). Y han recordado que la disciplina canónica en ambientes de hambre, enfermedad, pobreza y promiscuidad, "debe servir como alternativa social inspirada en las categorías culturales del pueblo y no de las jerarquías".

Además, defienden la versión africana de la Teología de la Liberación, elaborada, entre otros, por dos cameruneses: el teólogo jesuita asesinado Engelbert Mweng, y su discípulo Jean Marc Ela, recientemente fallecido en Canadá. "Nuestras diócesis deben ser modelos de buen gobierno, de transparencia y de buena gestión financiera", dicen las conclusiones. "Tenemos que seguir haciendo lo posible por combatir la pobreza, gran obstáculo a la paz y a la reconciliación. Las sugerencias en este ámbito para crear programas micro-financieros merecen una atención particular".
En la última década, el catolicismo africano ha aumentado sus fieles en un 700%, según el Vaticano, y hoy el 30% de las parroquias italianas tienen párrocos extracomunitarios, en su mayoría subsaharianos. Dentro de 10 años, África será uno de los grandes viveros del catolicismo, y con un 25% de bautizados superará el 20% que habrá en Occidente. "Ese peso se reflejará sin duda en la composición del cónclave", subraya Di Giacomo.

En Roma se esperaba desde hace tiempo que el Papa llamara a algún cardenal africano a trabajar en la Curia. Finalmente el elegido fue uno de los considerados papables, Kodwo Appiah Turkson, de Ghana, que había sido el relator del Sínodo y concelebró la misa con Benedicto XVII. Fue designado para presidir la Comisión de Justicia y Paz, algo así como un ministerio vaticano.

25 octubre 2009

GUERRA ENTRE OBAMA Y LA FOX....

Obama saluda al bajar del helicóptero presidencial en la Casa Blanca.- AP

REPORTAJE


La Casa Blanca inicia una controvertida batalla contrala cadena de televisión, muy crítica con el presidente
ANTONIO CAÑO - Washington - 26/10/2009

En su último programa, el viernes pasado, Glenn Beck, la gran estrella del momento en la cadena de televisión Fox News, apareció con un bate de béisbol en la mano. Apuntando con él hacia la cámara, en una pose espeluznante y cómica a la vez, dio paso a una sádica escena de la película Los Intocables en la que el protagonista, Robert de Niro, en el papel de Al Capone, le destrozaba la cabeza a uno de sus rivales, alineado en torno a la mesa del poder.

Trasladado al tiempo actual, según Beck, el Chicago de los años veinte gobierna hoy en Washington, De Niro representa a Barack Obama, mientras que sus víctimas, el pueblo estadounidense, esperan sentadas a la mesa a que les llegue su turno mortal. A menos que reaccionen. Como Beck intenta hacerles reaccionar. Desde la pantalla de la Fox, armado con su propio bate, dispuesto a defender a este país de la destructiva amenaza que, según su fanática concepción, se cierne sobre él.
De esta guisa son muchos de los contenidos de la cadena Fox en estos tiempos. Bill O'Reilly, que en su día fuera el mayor emblema conservador, ha sido hoy desbordado por jóvenes extremistas como el propio Beck, Sean Hannity o Megyn Kelly, apoyados por comentaristas como Dick Morris o Karl Rove. Beck es el principal punto de referencia. Su última cruzada es la de demostrar que el Gobierno de Obama es maoísta, a raíz de una conferencia pronunciada en junio pasado por la directora de comunicación de la Casa Blanca, Anita Dunn, en la que citaba a Mao Zedong entre sus "filósofos políticos favoritos".

Foto de Mao
La mención es cierta, pero la referencia incluía a Mao y la madre Teresa de Calcuta, a los que Dunn ponía como ejemplo de fe en sus propias posibilidades frente a desafíos descomunales. Matices sin importancias. Beck ha instalado ya en la pizarra de su estudio la cara de Mao y la hoz y el martillo al lado de una foto de Dunn y otras de Obama y de varios miembros de su Administración.

Todos estos desvaríos pudieran considerarse grotescos si no fuera porque un libro de Beck encabeza desde hace meses la lista de los más vendidos en EE UU, donde una cuarta parte de la población cree el bulo de que Obama no es norteamericano, y porque sus comentarios, sus amenazas y sus abiertas llamadas a la sublevación -"ésta es una lucha por ver quién controla este país, usted o este grupo elitista"- son aireados en otros programas de la Fox y reproducidos en emisoras de radio y páginas de Internet.
El asunto resulta muy serio, al menos para la Casa Blanca, que ha decidido entrar en confrontación con la Fox. Los dos principales colaboradores de Obama, su jefe de Gabinete, Rahm Emanuel, y su consejero político, David Axelrod, han declarado que "la Fox no está en el negocio de la información" y han advertido que, a partir de ahora, será tratado como lo que es, una marca ideológica. La semana pasada, los periodistas de la Fox fueron excluidos de varias reuniones con altos funcionarios. La página web de la Casa Blanca ha abierto un espacio, Reality Check, destinado casi exclusivamente a desmentir las acusaciones de la Fox.

Otros periodistas y analistas creen que esa estrategia es un error y que Obama ha empezado una batalla que un político jamás puede ganar. La Casa Blanca intentó antes otras vías. El mes pasado, Axelrod se reunió con Roger Ailes, el presidente de la Fox -una empresa del grupo de Rupert Murdoch-, pero sólo sirvió para disparar la popularidad del propio Ailes, a quien algunos conservadores proponen hoy como candidato presidencial.
El desgaste político de Obama no está, seguramente, motivado por esta guerra, que, por otra parte, enardece a la izquierda demócrata. Pero contribuye a envenenar el clima político. Un comentarista de la Fox resumió el proyecto de reforma sanitaria de Obama con esta frase: "El presidente decidirá quién vive y quién muere". Otro dijo que era peor que el cáncer. Dick Morris afirmó que la única manera de definir la política exterior de Obama es como "anti-estadounidense". Todo eso, con un bate de béisbol sobre la mesa como principal argumento.

"DECIDLE A RAÙL QUE SI ÈL NO DA PASOS TAMPOCO YO PODRÈ DARLOS"

España media entre EE UU y Cuba OBAMA A ZAPATERO
El futuro de Cuba fue uno de los ejes de la cumbre entre España y EE UU del 13 de octubre en la Casa Blanca
MIGUEL GONZÁLEZ / MAURICIO VICENT - LA HABANA - 25/10/2009

"Entendemos que no se puede cambiar todo de la noche a la mañana"
"Pero si los cambios no empiezan ya habrá una profunda decepción"


-Desde mi punto de vista, la situación de la región gira en torno a dos ideas principales. Primero, está resistiendo la actual crisis económica mejor que en ocasiones anteriores y mejor que otras zonas del mundo. Segundo, con la excepción de Honduras, los demás países disfrutan de un periodo de estabilidad política, con la consolidación de sistemas democráticos.

-¿Y Cuba?
Nosotros estamos dando pasos, pero si ellos no dan pasos también, será muy difícil que podamos continuar.

-Moratinos va a viajar a Cuba en los próximos días.
-Que les diga a las autoridades cubanas que comprendemos que no se pueden cambiar las cosas de la noche a la mañana, pero que, pasados unos años, cuando se mire hacia atrás, debe quedar claro que éste fue el momento en el que empezaron los cambios. Si no es así, habrá una profunda decepción".

Éste fue, con bastante aproximación, según fuentes diplomáticas, el intercambio de opiniones sobre Cuba que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mantuvieron el pasado día 13 en la Casa Blanca.

Por vez primera desde 2004, España y EE UU hablaron sobre Cuba en tono amistoso, casi de complicidad. Fue el propio Obama quien suscitó la cuestión, lo que demuestra, a juicio de las fuentes consultadas, que forma parte de su agenda personal.

Igual que Israel, Cuba no es para EE UU sólo, ni principalmente, un asunto de política exterior, sino una cuestión doméstica. La comunidad de origen cubano asentada en Florida ha demostrado en el pasado que, como el lobby judío, puede desequilibrar la balanza electoral.
Días después de la cita de la Casa Blanca y antes de viajar a Cuba, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, charló por teléfono con la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton. Hablaron de la crisis de Honduras y del conflicto de Oriente Próximo, pero no de Cuba. El asunto había quedado zanjado en Washington.

"Raúl Castro ha recibido positivamente la elección de Obama, a quien tiene un gran respeto, y ha acogido también satisfactoriamente ciertos actos y decisiones que ha tomado", declaró Moratinos el pasado lunes, tras reunirse durante casi tres horas con el presidente cubano.

Durante el mandato de Bush, Washington apretó las tuercas al régimen castrista, endureciendo las condiciones del embargo. La mayoría de estas nuevas restricciones han sido desmontadas por la nueva Administración: se han liberalizado las condiciones en las que los cubano-americanos pueden viajar a Cuba, así como las remesas de dinero que pueden enviar a sus familiares en la isla. Ha habido otros gestos simbólicos, como el desmantelamiento de las pantallas electrónicas de la fachada de la Oficina de Intereses de EE UU en La Habana, desde las que se difundían mensajes que el régimen consideraban hostiles.
Lo más importante, con todo, ha sido la reanudación del diálogo político con La Habana, interrumpido en 2004, en asuntos como la inmigración o las comunicaciones postales. Para sorpresa de la delegación española, el canciller cubano, Bruno Rodríguez -quien sustituyó en marzo a Felipe Pérez Roque, caído en desgracia junto al ex vicepresidente Carlos Lage-, subrayó el calado de las conversaciones con Washington. "Dicen que sólo hablamos de restablecer el servicio postal, como si fuera puramente técnico, y no reparan en que no puede haber correo directo sin una línea aérea regular entre los dos países", subrayó. Actualmente sólo operan vuelos chárter entre la isla y algunas ciudades de EE UU, como Miami y Nueva York.

El viaje de Moratinos a Cuba vino precedido, en septiembre, por el de Bisa Williams, subsecretaria adjunta en funciones del Departamento de Estado. Según se ha sabido ahora, la alta funcionaria visitó en prisión a reclusos con doble nacionalidad cubana y estadounidense, lo que no sucedía desde hace décadas.

Posteriormente, las autoridades de La Habana comunicaron a la enviada de Hillary Clinton que permitirían salir del país a Elsa Morejón, esposa del doctor Óscar Elías Biscet, un conocido disidente que sigue en prisión.

Las relaciones de EE UU y Cuba han entrado así en una fase de deshielo, pero aún falta mucho para que caiga el último muro de la Guerra Fría en el Caribe: el embargo económico decretado en 1962 por otro presidente demócrata, John F. Kennedy.
Moratinos, por su parte, ha redoblado la apuesta y se ha comprometido en La Habana a que será "objetivo prioritario" de la presidencia española de la UE, en el primer semestre de 2010, negociar un acuerdo de asociación entre la UE y Cuba, lo que supone derogar la Posición Común aprobada en 1996 a iniciativa de Aznar. Una apuesta arriesgada, pues la República Checa, Suecia e incluso Alemania se resisten a dar nuevos pasos mientras no los dé el régimen cubano. Casi como Obama.

Derechos humanos y 'realpolitik'
Nelson Aguiar, el disidente excarcelado el pasado martes, tras la entrevista del ministro Miguel Ángel Moratinos con Raúl Castro, tiene previsto acudir hoy a la Embajada española en La Habana para agradecer la gestión diplomática y solicitar un visado para recibir atención médica en España.

Aguiar, de 64 años, dirigente del Partido Liberal Ortodoxo, pertenece al grupo de los 75 detenidos en la primavera de 2003, de los que 53 siguen entre rejas. Condenado a 13 años, le quedaban siete por cumplir, pero su delicado estado de salud -fue operado dos veces en la cárcel y padece hipertensión- llevó a Moratinos a pedir su excarcelación por razones humanitarias. Aguiar ha explicado que el día 16 fue visitado en prisión por un oficial de la Seguridad del Estado, quien le anunció que habría liberaciones con motivo de la visita del ministro español. "Me dijo que si Moratinos pedía la libertad de un preso, ése sería yo". Pese a ello, agrega contundente: "Yo no me siento moneda de cambio de nadie".

Además de excarcelar a Aguiar, La Habana puso en libertad al empresario español Pedro Hermosilla, detenido desde el 23 septiembre por un caso de corrupción, y autorizó la salida del país de Omelio Lázaro Angulo, un disidente que ya disfrutaba de licencia extrapenitenciaria por motivos de salud y ahora podrá cumplir su deseo de reunirse con su familia en Costa Rica y viajar después a España, según ha manifestado.
Estas medidas de gracia, aunque cicateras, han servido a Moratinos para defender la eficacia de su apuesta por el diálogo con las autoridades cubanas. "La política [de presión y aislamiento del régimen castrista], defendida por el PP no ha logrado liberar a un solo preso", alega el ministro. Según sus cifras, en marzo de 2004 había 300 presos políticos en Cuba y ahora quedan 206.
"Que son muchos, de acuerdo, que es inaceptable, de acuerdo, pero la realidad es que hemos avanzado". A cambio, Moratinos ha renunciado a reunirse con los disidentes durante su estancia en Cuba y ni siquiera ha delegado en un alto cargo de su departamento para que los reciba, como hizo en su anterior viaje en abril de 2007, lo que le ha valido críticas de la mayoría de los grupos de la oposición. "Prefiero que me critiquen, y haberlos liberado", responde.

"EL CAPITAL" DE MARX, SALTA A LA PEQUEÑA PANTALLA....

El cineasta Alexander Kluge dirige el proyecto de Sergei Eisenstein de llevar al cine el influyente texto del pensador. La producción, distribuida en DVD, ha sido un éxito de ventas en Alemania.
Fuente: Kaos en la Red
El Capital, de Karl Marx, que no llegó a filmar Sergei Eisenstein ha resucitado en formato DVD y de la mano del cineasta Alexander Kluge, que retomó la idea del cineasta ruso en una producción que con casi diez horas de duración que ha logrado un inusitado éxito de público, contagiado por la revisión de la obra del pensador del Manifiesto Comunista. Nachrichten aus der ideologischen Antike. Marx, Einsenstein, Das Kapital-Noticias de antigüedades ideológicas. Marx, Einsenstein, El Capital- es el título del DVD, lanzado por la prestigiosa editorial Suhrkamp a finales de noviembre.

Su aparición ha merecido elogios de periódicos ideológicamente dispares como el eco-izquierdista Die Tagezeitung, el conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung, además del Süddeutsche Zeitung, prototipos estos últimos de la prensa seria alemana. En cuestión de semanas la primera edición se agotó y Suhrkamp prepara ya una segunda tirada, de volumen "lógicamente modesto, aunque meritorio", según fuentes de la editorial, puesto que se parte de la base que se trata de un público minoritario.

Se trata de 3 DVD con un total de 570 minutos, en que Kluge trata de retomar algo que Eisenstein se propuso filmar en vida, El Capital, pero no logró hacer por razones económicas. Al director de El acorazado Potemkin se le agotaron los recursos y ahora a Kluge, autor de culto en Alemania, se le ocurrió recuperarlo en un formato que permite a su público saborear el conjunto a su gusto, buscando la pieza de su interés.
Maratón de Kluge
Kluge, autor de filmes como Deutschland im Herbst -"Alemania en otoño-, sobre el terrorismo de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) y con aportaciones de Rainer Werner Fassbinder y Volker Schlöndorff y Premio Büchner en 2003, ha asumido la tarea a modo de ensayo. Discípulo de Adorno y con 77 años, su trabajo tiene dimensiones maratonianas y en él plasma las opiniones del filósofo Peter Sloterdijk y el director de cine Tom Tykwer, así como la biógrafa de Eisenstein Oksana Bilgakova, entre otros.

También incorpora algún que otro elemento humorístico, como la intervención del cabaretista Helge Schneider, en el papel de compositor de la música del Capital para el realizador soviético. O un grupo de hombres de neanderthal leyendo a Marx. "No pretendo resucitar a Marx. Mi título habla de antigüedades y de eso se trata: de hablar de tú a tú con alguien nacido en 1818, Marx, y con quien en 1927 planeó filmar El Capital, Eisenstein", explicó Kluge, al diario Neue Zürchner Zeitung.

Vuelta a Marx en tiempos de crisis
El éxito del DVD se explica, admiten en Suhrkamp, por un efecto contagio a todo lo que rodea a la figura y obra de Marx en estos tiempos de crisis y de agotamiento del capitalismo. La editorial había elegido a Kluge para abrir una serie de elite en formato DVD, a la que seguirán otros ambiciosos programas sobre figuras como Bertolt Brecht, Samuel Beckett y Thomas Bernhard. El ensayo fílmico de Marx era una especie de trabajo experimental, a modo de globo sonda, que funcionó como catapulta.

Kluge no pretende resucitar a Marx, pero desde hace unos meses las ediciones de El Capital se venden como hacía décadas que no ocurría, para solaz de su editor berlinés, Kart-Dietz-Verlag. Asimismo contagiado por el éxito resultó el libro del arzobispo de Múnich y Freising, Reinhard Marx, que apoyado en su apellido ha convertido en éxito su propio volumen titulado El Capital, donde asimismo arremetía contra el capitalismo salvaje, sólo que desde la perspectiva religiosa.
Todo esto ocurre cuando Alemania se prepara para conmemorar, el próximo año, el vigésimo aniversario del desmoronamiento del bloque comunista y la Caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. En lugar del entierro en toda regla del autor del Manifiesto, por el momento hay una revisión, cuando menos teórica, de su pensamiento.

24 octubre 2009

UN GIGANTESCO INCENDIO CONSUME REFINERIA DE PUERTO RICO

Un gigantesco incendio consume una refinería en Puerto Rico
11 de los 30 tanques de la refinería han registrado explosiones
El fuego es tan grande que han tenido que desviar las rutas de los aviones
El combustible almacenado amenaza con provocar un desastre medioambiental
Los bomberos no pueden entrar en el recinto por la potencia de las llamas
Varios tanques de la refinería de petróleo de la empresa Caribbean Petroleum Corporation (CAPECO) han registrado varias explosiones que originaron un gran incendio que se ve a gran distancia desde el centro de San Juan.EFE/Thais Llorca
Ciudadanos observan las llamas tras la explosión de varios tanques de la de la refinería de petróleo de la empresa Caribbean Petroleum Corporation de Puerto Rico.EFE RTVE.ES / Once tanques de la refinería de petróleo de la empresa Caribbean Petroleum Corporation (CAPETO han registrado varias explosiones que han originado un enorme incendio que puede causar uno de los peores desastres medioambientales en la isla, según han informado las autoridades locales.
Las explosiones han desatado de inmediato un gran incendio visible a gran distancia y sin que los bomberos hayan podido todavía acercarse para sofocarlo.

El superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, ha explicado que las explosiones se han producido en once de los treinta tanques de la refinería y que se ha confirmado que ningún avión ha provocado el accidente, ya que la ruta de los aparatos que aterrizan en el aeropuerto de Carolina se halla cerca de la instalación petrolera.

Desvían la ruta de los aviones
La ruta de aterrizaje y despegue de los aviones al aeropuerto Luis Muñoz Marín en Carolina, barrio adyacente a San Juan, se ha modificado para evitar que el humo de las llamas reduzca la visibilidad de los pilotos.

No recuerdo un fuego de esta magnitud en una refinería
"No recuerdo un fuego de esta magnitud en una refinería",
agregó Figueroa Sancha, quién pronosticó que dada la envergadura del incendio se tardarán varios días en sofocar las llamas.

Ha agregado que es prematuro todavía identificar las causas del siniestro y que, hasta el momento, no se han registrado víctimas entre los empleados de la refinería.
Las explosiones se han producido después de la medianoche y han provocado el pánico de cientos de vecinos que residen en las cercanías de la refinería situada en la localidad de Cataño.
Las grandes llamas se ven a distancia desde las localidades de Guaynabo, Bayamón y San Juan con cientos de personas en la calles observando las llamaradas que salen de los tanques de la refinería.
Riesgo de catástrofe medioambiental
El alcalde de Guaynabo, Héctor O'Neill, ha afirmado que el incendio puede causar un grave problema medioambiental por la cantidad de combustible almacenado en los tanques de la refinería.

Las policías locales de Bayamón y Guaynabo han acordonado la zona, mientras los bomberos tratan de llegar hasta el lugar de siniestro para apagar el incendio y confirmar si hay víctimas dentro de la refinería.
Hasta el momento, dos personas han resultado heridas por el impacto de la onda expansiva y han sido atendidas en un centro hospitalario de la zona.
La edición digital del periódico 'El Vocero' ha informado de que la onda expansiva ha provocado la rotura de cristales en los vehículos que circulaban por Cataño y Bayamón y en las viviendas de las cercanías.
Por precaución, las autoridades han ordenado el desalojo de los apartamentos de San Francisco en Caparra y de las comunidades de Puente Blanco y Cucharillas en Cataño ante el riesgo de que se extendiera el fuego.

Los bomberos no pueden entrar por culpa del calor
Varias dotaciones de bomberos movilizadas desde varios puntos de la isla se encuentran cerca de la refinería a la espera de poder intervenir, pero el calor es tan intenso que no han podido entrar en la refinería.

El gobernador puertorriqueño, Luis Fortuño, ha ordenado que se active el plan de emergencia para accidentes graves.

El Centro Médico de Río Piedras se encuentra en estado de emergencia a la espera de recibir posibles víctimas de empleados de la refinería.
La mayoría de las reservas de petróleo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) se almacenan en los tanques de la refinería Caribbean Petroleum Corporation (CAPECO) y todo apunta a que los tanques que estallaron se encontraban repletos de combustible.
Las actividades escolares de los distritos de Cataño, Bayamón, Toa Baja, Guaynabo y San Juan han sido suspendidas.

23 octubre 2009

ZELAYA PONE FIN AL DIALOGO CON MICHELETTI...

Zelaya muestra uno de los documentos presentados en la mesa de diálogo con los representantes de Micheletti- AP

La crisis hondureña
Las delegaciones del presidente derrocado y el 'de facto' se reunieron ayer para intentar poner fin a la parálisis política de Honduras
AGENCIAS - Tegucigalpa - 23/10/2009

Honduras mantiene el colapso político sin visos de salida. Su depuesto presidente, Manuel Zelaya, ha confirmado esta parálisis al asegurar que abandona las negociaciones, pese a la reunión mantenida ayer con el mandatario de facto, Roberto Micheletti, dentro de mesa de diálogo de sus comisiones para intentar resolver la crisis política que vive el país tras la expulsión de Zelaya el pasado junio.

"Como se puede ver, esta fase ha terminado", ha dicho la enviado especial de Zelaya, Mayra Mejia, en referencia al encuentro entre ambas partes tras seis días de interrupción de las negociaciones. Los representantes del mandatario derrocado habían lanzando un ultimátum: darían por concluido el diálogo si Micheletti no respondía antes de este viernes a una nueva propuesta. A lo que la delegación de Micheletti ha respondido con rechazo y ha asegurado que responderá a lo largo del viernes, pero la respuesta aún no ha llegado.

El jefe de la comisión del derrocado mandatario, Víctor Meza, ha explicado que Zelaya rechazó una propuesta previa enviada ayer por la delegación de Micheletti y que posteriormente presentó una contrapropuesta que reitera que el Parlamento hondureño debe restituirle como presidente. El presidente de facto, en cambio, aboga por que la Corte Suprema de Justicia y no el Parlamento decida sobre la vuelta de Zelaya al poder.

Las comisiones enfrentadas interrumpieron el pasado viernes el diálogo iniciado el pasado 7 de octubre, después de que Zelaya acusara a Micheletti de hacer una propuesta que implicaba el no reconocimiento de que en Honduras hubo un golpe de Estado. El presidente derrocado, que fue expulsado el 28 de junio de Honduras, regresó al país el 21 de septiembre y desde entonces permanece refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa. El bloqueo político ha sido una constante desde entonces.


OBAMA, SU MUJER Y SUS DOS HIJAS POSAN PARA ANNIE LEIBOVITZ EN LA CASA BLANCA...

La familia Obama, en la sala verde
Barak Obama, su mujer y sus dos hijas, vistos por Annie Leibovitz.
AP - 23/10/2009

ELPAÍS.com - Madrid - 23/10/2009

A pesar de ser el presidente más iconográfico y admirado desde John F. Kennedy y de explotar al igual que él una imagen de hombre de familia casado con una mujer de gran valía, Barak Obama lleva diez meses en el poder sin foto oficial junto a su esposa e hijas. La Casa Blanca ha publicado este viernes la primera imagen de la familia Obama, tomada nada menos que por la célebre fotógrafa Annie Leibovitz.

En la imagen, Barack y Michelle Obama, muy sonrientes, aparecen sentados en sendas sillas de madera oscura y entre ellos, su hija menor, Malia. La mayor, Sasha, se apoya de modo informal en el brazo de la silla de su madre. La instantánea está tomada en la Sala Verde o Green Room de la Casa Blanca, llamada así por razones obvias. Michelle luce un sobrio vestido negro de manga larga y sus niñas, a conjunto con ella como en otras ocasiones -los trajes en rojo y negro de la victoria electoral-, llevan vestidos de manga corta en blanco y negro. Por su parte, el presidente de Estados Unidos ofrece una imagen semiinformal, sin chaqueta pero con corbata.

Leibovitz, fotógrafa de Vanity Fair, autora de la imagen de Demi Moore embarazada y que acaba de estar a punto de perder su legado, hizo el retrato el 1 de septiembre, aunque la foto acaba de ser colgada en el Flickr presidencial.

Leibovitz lleva meses frecuentando la Casa Blanca para realizar un álbum de la familia para su revista, donde ya ha publicado infinidad de imágenes del presidente, como esta seriepresidencial Según Vanity Fair, la relación de Leibovitz con la familia se remonta a 2004, cuando Barack Obama dio el salto al Senado estadounidense. En aquel momento, fotografió a la familia por primera cez en en la oficina central de campaña para la Cámara Alta, mucho antes de que él compitiera por la presidencia.

LO UNICO SEGURO ES QUE PASE LO QUE PASE, LA HISTORIA CONTINUARÀ, Y CONTINUARÀ EL INCESANTE COMBATE ENTRE LA LIBERTAD Y EL MIEDO...

Palabras para las vísperas
Eduardo Galeano La Jornada

Eduardo Galeano
Falta muy poquito para que el pueblo uruguayo elija nuevo gobierno.Al mismo tiempo, en las mismas urnas, se somete a plebiscito la posibilidad de liberarnos de dos palos metidos en la rueda de la democracia.Uno de esos palos es el que impide el voto por correo de los uruguayos que viven en el extranjero.
La ley electoral, ciega de ceguera burocrática, confunde la identidad con el domicilio. Dime dónde vives y te diré quién eres. Los uruguayos de la patria peregrina, en su mayoría jóvenes, no tienen derecho de voto si no pueden pagarse el pasaje. Nuestro país, país de viejos, no sólo castiga a los jóvenes negándoles trabajo y obligándolos al exilio, sino que además les niega el ejercicio del más elemental de los derechos democráticos. Nadie se va porque quiere. Los que se han ido, ¿son traidores? ¿Es traidor uno de cada cinco uruguayos? ¿Traidor o traicionado?Ojalá los uruguayos acabemos de una vez con esta discriminación que nos mutila.Y ojalá acabemos también con otra discriminación todavía peor, la ley de impunidad, Ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado, bautizada con ese nombre rocambolesco por los especialistas en el arte de no llamar a las cosas por su nombre.
La Corte Suprema de Justicia acaba de dictaminar que esa ley viola la Constitución. Desde mucho tiempo antes se sabía que también viola nuestra dignidad nacional y nuestra vocación democrática. Es una triste herencia de la dictadura militar, que nos ha condenado al pago de sus deudas y al olvido de sus crímenes.
Sin embargo, hace 20 años, esta ley infame fue confirmada por un plebiscito popular. Algunos de los impulsores de aquel plebiscito estamos reincidiendo ahora, y a mucha honra: perdimos, por muy poco pero perdimos, y no nos arrepentimos. Creemos que aquella derrota nuestra fue en gran medida dictada por el miedo, un bombardeo publicitario que identificaba a la justicia con la venganza y anunciaba el apocalipsis, larga sombra de la dictadura que no quería irse; y creemos que nuestro país ha demostrado, en estos primeros años de gobierno del Frente Amplio, que ya no es aquel país que el miedo paralizaba.

Eso creemos, digo, y ojalá no me equivoque.
Ojalá triunfe el sentido común. El sentido común nos dice que la impunidad estimula al delincuente. El golpe de Estado en Honduras no ha hecho más que confirmarlo. ¿Quién puede sorprenderse de que los militares hondureños hayan hecho lo que han venido haciendo desde hace muchos años, con el entrenamiento del Pentágono y el visto bueno de la Casa Blanca?
La lucha contra la impunidad, impunidad de los poderes y los poderitos, se está desarrollando en los cuatro puntos cardinales del mundo. Ojalá nosotros podamos contribuir a desenmascarar a los defensores de la impunidad, que hipócritamente ponen el grito en el cielo ante la inseguridad pública, aunque bien saben que los ladrones de gallinas y los navajeros de barrio son buenos alumnos de los banqueros y los generales recompensados por sus hazañas criminales.
Ojalá el próximo domingo confirme nuestra fe en una democracia sin coronitas, ni las coronitas del uniforme militar, ni las coronitas del dinero.
Ojalá podamos envolver esta ley en papel celofán, en un paquete bien atado, con moña y todo, para enviársela de regalo a Silvio Berlusconi. Este gran mago de la impunidad universal, que ha atravesado más de 60 procesos y no conoce la cárcel ni siquiera de visita, nos agradecerá el obsequio y seguramente sabrá encontrarle alguna utilidad.
Ojalá.
Lo único seguro es que pase lo que pase, la historia continuará, y continuará el incesante combate entre la libertad y el miedo.
Yo suelo invocar una palabra, una palabra mágica, una palabra abrepuertas, que es, quizá, la más universal de todas. Es la palabra abracadabra, que en hebreo antiguo significa: Envía tu fuego hasta el final. A modo de homenaje a todos los fuegos caminantes, que van abriendo puertas por los caminos del mundo, la repito ahora:

22 octubre 2009

LULA: CRISTO "TENDRÌA QUE LLAMAR A JUDAS", SI QUISIERA GOBERNAR EN BRASIL...

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirma en una entrevista con el diario Folha de São Paulo que está acostumbrado a las variaciones en las encuestas, que "son como tomarse la presión arterial".- REUTERS


El presidente afirma que "cualquiera que gane las elecciones no consigue formar Gobierno fuera de la realidad política"
EFE - São Paulo - 22/10/2009

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que para poder formar Gobierno ha tenido que liderar una amplia alianza de partidos, afirma que en su país si Cristo quisiera gobernar se vería obligado a pactar con Judas. "Si Cristo viniese para acá y Judas tuviese votos en un partido cualquiera, Cristo tendría que llamar a Judas para hacer una coalición", dice Lula en entrevista exclusiva publicada hoy por el diario Folha de São Paulo.

"Cualquiera que gane las elecciones, puede ser el mayor chiíta o el mayor derechista, no consigue formar Gobierno fuera de la realidad política. Entre lo que se quiere y lo que se puede hacer hay una diferencia del tamaño del Atlántico", añade el presidente.
Lula, ex sindicalista que lleva desde 2003 en el poder, alude así a la amplia alianza que se ha esforzado en mantener alrededor del Gobierno a pesar de que incluye, entre otros, al presidente del Senado, José Sarney, salpicado por escándalos de corrupción y nepotismo destapados por los medios.

El presidente, que goza de altísimos índices de popularidad tanto en Brasil como en el exterior, afirma también que se toma como algo relativo y cambiante la aceptación por parte de los ciudadanos y las encuestas. "Aprendí, a lo largo de mi vida, a caerme y levantarme. Las encuestas de opinión pública son como tomarse la presión arterial", ironiza.

Lula también elogia a la ministra Dilma Rousseff, a la que ha expresado abiertamente su apoyo para que sea la candidata de su partido en las próximas elecciones de 2010, a las que no se puede presentar porque está cumpliendo su segundo mandato consecutivo. "Dilma es la más competente gerente que el Estado tuvo. Su capacidad de trabajo, competencia, pasado político y presente me hace garantizar que es una excepcional candidata", afirma. Sin embargo, según todas las encuestas de intención de voto, la ministra, con algo menos de un 20%, aparece detrás del gobernador de São Paulo, el opositor José Serra, que, si se celebraran hoy, ganaría las elecciones con alrededor de un 37%.

EL ULTIMO INTENTO DE DIALOGO EN HONDURAS....

Negociación
Zelaya muestra uno de los documentos presentados en la mesa de diálogo con los representantes de Micheletti
AP - 23-10-2009

El presidente derrocado, Manuel Zelaya, da un ultimátum a Micheletti y exige que el Parlamento decida sobre su restitución
AGENCIAS - Tegucigalpa - 23/10/2009

El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y del de facto, Roberto Micheletti, volvieron este jueves a la mesa de diálogo tras seis días de interrupción de las negociaciones que mantienen sus comisiones para intentar resolver la crisis política que vive el país tras la expulsión de Zelaya el pasado junio. Pero de momento las conversaciones no parecen avanzar hacia una solución, pues los representantes del mandatario derrocado han lanzado un ultimátum: darán por concluido el diálogo si Micheletti no responde antes de la medianoche (hora local, ocho de la mañana en la península española) a una nueva propuesta que presentaron hoy.

El jefe de la comisión del derrocado mandatario, Víctor Meza, ha explicado que Zelaya rechazó una propuesta previa enviada este jueves por la delegación de Micheletti y que posteriormente presentó una contrapropuesta que reitera que el Parlamento hondureño debe restituirle como presidente. El presidente de facto, en cambio, aboga por que la Corte Suprema de Justicia y no el Parlamento quien decida sobre la vuelta de Zelaya al poder.
Las comisiones enfrentadas interrumpieron el pasado viernes el diálogo iniciado el pasado 7 de octubre, después de que Zelaya acusara a Micheletti de hacer una propuesta que implicaba el no reconocimiento de que en Honduras hubo un golpe de Estado. El presidente derrocado, que fue expulsado el 28 de junio de Honduras, regresó al país el 21 de septiembre y desde entonces permanece refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa.

19 octubre 2009

AMERICA LATINA: EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI EN SU CONTEXTO HISTÒRICO....

América Latina: el socialismo del siglo XXI en su contexto histórico

AUTOR: James PETRAS
Traducido por S. Seguí


Introducción
La victoria electoral de gobiernos de centro-izquierda en al menos tres países de América Latina y la búsqueda de una nueva identidad ideológica con que justificar su poder, ha conducido a ideólogos y gobernantes a abrazar la idea de que representan una nueva versión del socialismo, propia del siglo XXI. Destacados escritores, académicos y portavoces de estos gobiernos celebran una variante totalmente nueva del socialismo, completamente distinta de lo que llaman el fallido socialismo del siglo XX, es decir, el socialismo de estilo soviético. Los defensores y publicistas del socialismo del siglo XXI aseguran que se trata de un nuevo modelo político-económico, basado en lo que ellos consideran una ruptura radical tanto con el neoliberalismo de libre mercado de los gobiernos precedentes, como con la anterior versión estatista del socialismo, encarnada por la antigua Unión Soviética, China y Cuba.
En este trabajo procederemos a examinar las diferentes críticas planteadas por el nuevo socialismo tanto al neoliberalismo como al socialismo del siglo XX, la autenticidad de sus afirmaciones de novedad y originalidad, y realizaremos un análisis crítico de su desempeño real.
La crítica del neoliberalismo

El aumento del número de gobiernos que se adscriben al socialismo del siglo XXI fue resultado de la crisis y desaparición de los gobiernos neoliberales que dominaban América Latina desde mediados de la década de 1970 hasta finales de la década de 1990. Su desaparición se vio acelerada por una serie de levantamientos populares que impulsaron el ascenso de gobiernos de centro-izquierda con programas de rechazo de las doctrinas socioeconómicas neoliberales y la promesa de cambios fundamentales a favor de las grandes mayorías. Si bien existen importantes diferencias programáticas entre los diferentes gobiernos de este grupo, todos comparten una crítica común a seis características de las políticas neoliberales:
(1) rechazan la idea de que el mercado deba tener prioridad para el Estado y dominar a éste, es decir, que la lógica de la clase capitalista de maximización del beneficio deba dar forma a las políticas públicas. El colapso del capitalismo de mercado en la recesión de 2000-2002 y el empobrecimiento masivo desacreditaron la doctrina de los mercados racionales, a medida que crecían las quiebras empresariales y bancarias, que la clase media perdía sus ahorros, y las calles y plazas se llenaban de obreros y campesinos desempleados;
(2) los gobiernos del socialismo del siglo XXI condenan la desregulación de la economía que condujo al auge de los especuladores en detrimento del capitalismo productivo. Bajo la égida de los dirigentes neoliberales, la legislación reglamentaria adoptada desde la Gran Depresión fue derogada y en su lugar las políticas de control de capitales y la supervisión financiera se suspendieron en favor de un sistema de autorregulación, en el que los agentes del mercado establecieron sus propias normas, lo que condujo, según sus críticos, a la especulación, las estafas financieras y el saqueo de las tesorerías públicas y privadas;

(3) el predominio de las finanzas sobre la producción es la pieza central del discurso anticapitalista de los gobiernos del socialismo del siglo XXI. Hay implícita una diferenciación entre el mal capitalismo, que obtiene riquezas sin producir bienes, y el buen capitalismo que supuestamente produce valor de utilidad social;

(4) relacionada con esta crítica global del neoliberalismo, hay una crítica concreta de la reducción de las barreras arancelarias, la privatización de empresas públicas por debajo de su valor real de mercado, la desnacionalización de la propiedad de los recursos estratégicos, y el crecimiento masivo de la desigualdad;
(5) el socialismo del siglo XXI asegura que los gobiernos neoliberales entregaron las palancas de la economía a banqueros privados y extranjeros (como el FMI) que impusieron medidas deflacionarias en lugar de reflotar la economía a través de transfusiones de gasto público. Los dirigentes políticos de centro-izquierda utilizan esta crítica del neoliberalismo y la promesa implícita de una ruptura futura decisiva con el capitalismo neoliberal, sin comprometerse a una ruptura concreta con el capitalismo de otras variedades;

(6) mientras que la crítica de los gobiernos de centro-izquierda atrajo a las clases populares, su rechazo al socialismo del siglo XX iba dirigido a la clase media y a tranquilizar a las clases productivas (empresarios), asegurando que no iban a invadir la propiedad privada en su conjunto.

Crítica al socialismo del siglo XX
En una especie de acto de equilibrio político a su oposición al neoliberalismo, los defensores del socialismo del siglo XXI también se distancian de lo que denominan socialismo del siglo XX. En parte como una táctica política para desarmar o neutralizar a los numerosos y poderosos críticos de los gobiernos socialistas del pasado, en parte como afirmación de un socialismo en sintonía con los tiempos, el socialismo del siglo XXI hace la siguiente crítica del anterior socialismo, a la vez que pone de relieve sus diferencias con el mismo:

(1) el socialismo del pasado estaba dominado por una burocracia de mano dura, que realizaba una mala asignación de recursos y ahogaba la innovación y la elección personal;

(2) el viejo socialismo era profundamente antidemocrático, tanto en la forma de gobierno, como en la organización de elecciones y el Estado de partido único. La represión de los derechos civiles y de todo tipo de mercado forma parte de la narrativa del socialismo del siglo XXI;
(3) el socialismo del siglo XXI relaciona la democracia como sistema con la vía electoral al poder o la alternancia en el gobierno; condena los cambios de gobierno producidos por la lucha armada, y especialmente los movimientos guerrilleros, aunque los tres gobiernos adscritos al socialismo del siglo XXI llegaron al poder mediante elecciones que siguieron a levantamientos populares;

(4) uno de los principales argumentos de los gobiernos del socialismo del siglo XXI es que en el pasado, los socialistas no tenían en cuenta las especificidades de cada país. Concretamente, destacan las diferencias en materia racial, étnica, geográfica, cultural, de tradiciones y práctica histórica, etc. que ahora son tenidas en cuenta en la definición de socialismo del siglo XXI;
(5) en relación con el punto anterior, el socialismo del siglo XXI hace hincapié en la
nueva configuración global de poder del presente siglo, que da forma a las políticas y potencialidades del nuevo socialismo. Entre los nuevos factores citan la desaparición de la antigua URSS y la conversión de China al capitalismo; el descenso relativo de una economía mundial centrada en EE.UU.; el crecimiento de Asia, especialmente China; la emergencia de iniciativas regionales promovidas por Venezuela; el aumento de los gobiernos de centro-izquierda en toda América Latina, y unos mercados diversificados, en Asia, en América Latina, Oriente Próximo y otros lugares;

(6) los gobiernos del socialismo del siglo XXI afirman que la nueva configuración de la sociedad y el Estado no es una copia de otros Estados socialistas, pasados o presentes. Es casi como si cada medida, política o institución fuese un diseño del actual régimen. La originalidad o novedad es un argumento que permite reforzar la legitimidad del régimen ante las críticas externas e internas de la derecha anticomunista, y permite también descartar las críticas de fondo de la izquierda;
(7) los gobiernos del socialismo del siglo XXI hacen hincapié en el hecho de que el liderazgo no tiene vínculos pasados o presentes con el comunismo, y en el caso de Bolivia y Ecuador rechazan abiertamente el marxismo como instrumento de análisis o como base de formulación de políticas. La excepción es el presidente Hugo Chávez, cuya ideología es una mezcla de marxismo y nacionalismo vinculado al pensamiento de Simón Bolívar. Tanto Rafael Correa como Evo Morales evitan las divisiones de clase, y les contraponen la revolución ciudadana contra una oligarquía de partidos corrupta, en el caso del primero, y las comunidades indígenas andinas culturalmente oprimidas contra una oligarquía “europea”.

Crítica de los gobiernos socialistas del siglo XXI
Si bien los gobiernos del socialismo del siglo XXI afirman, más o menos claramente, lo que no son y lo que rechazan del pasado, a izquierda como a derecha, a la vez que plantean en términos generales lo que son, sus prácticas, políticas y configuraciones institucionales arrojan serias dudas sobre sus pretensiones revolucionarias, su originalidad y su capacidad para satisfacer las expectativas de su electorado popular.

Aunque una serie de ideólogos, líderes políticos y publicistas se refieran a sí mismos como socialistas del siglo XXI, hay entre ellos una gran variedad de diferencias en la teoría y la práctica. Un examen crítico de las experiencias de cada uno de los países pondrá de relieve tanto las diferencias entre los gobiernos como la validez de sus pretensiones de originalidad.
Venezuela: la cuna del socialismo del siglo XXI
El presidente Hugo Chávez ha sido el primer y principal defensor y practicante de socialismo del siglo XXI. Aunque otros presidentes y publicistas de América Latina, América del Norte y Europa se hayan subido a este carro, no hay una práctica uniforme que coincida con la retórica pública.

En muchos sentidos, el discurso del presidente Chávez y las políticas del gobierno venezolano definen los límites radicales del socialismo del siglo XXI, tanto en términos de su política exterior, que desafía las políticas de guerra de Washington, como en términos de las reformas internas de tipo socioeconómico. Sin embargo, aunque el modelo venezolano de socialismo del siglo XXI tiene rasgos innovadores y novedosos, tiene también fuertes semejanzas con las reformas de anteriores regímenes populistas-radicales de América Latina y Europa que configuraron estados de bienestar.

La novedad más llamativa y rasgo más original de la versión venezolana del socialismo del siglo XXI es la fuerte mezcla de nacionalismo histórico bolivariano, marxismo del siglo XX y populismo latinoamericano. La concepción del nuevo socialismo que tiene el presidente Chávez tiene su origen intelectual y se legitima en una escrupulosa lectura de los escritos, los discursos y las acciones de Simón Bolívar, padre fundador de la independencia de Venezuela en el siglo XIX. La concepción de una ruptura profunda con las potencias imperiales, y su dependencia del apoyo de las masas en contra de las élites nacionales poco fiables capaces de vender al país para defender sus privilegios está profundamente arraigada en sus lecturas de la ascensión y caída de Simón Bolívar. Sin pretextar una identificación entre Bolívar y marxismo, el presidente insiste en el carácter endógeno y las raíces nacionales de su ideología y su práctica. Si bien apoya a la revolución cubana y mantiene una estrecha relación con Fidel Castro, es evidente que no hace ningún esfuerzo por asimilar o copiar el modelo cubano, aunque adapte a la realidad venezolana determinadas características de sus organizaciones de masas.

Su práctica económica incluye la nacionalización y la expropiación (con indemnización) de amplios sectores de la industria del petróleo; la nacionalización de empresas clave sobre la base de consideraciones políticas pragmáticas, entre otras los conflictos entre trabajadores y capital (sectores del acero, cemento, telecomunicaciones); y la búsqueda de una mayor seguridad alimentaria (reforma agraria). Su programa político incluye la formación de un partido socialista de masas que compita en el marco de un sistema pluripartidista, y la convocatoria de referéndums libres y abiertos para asegurar las reformas constitucionales. La novedad consiste en el fomento del autogobierno local, mediante la formación de consejos comunales no partidistas, basados en los barrios, con el fin de evitar el peso muerto de una burocracia ineficiente, hostil y corrupta. El objetivo de Chávez parece ser el de la sustitución de unas políticas electorales “representativas”, dirigidas por la clase política profesional, por un sistema de democracia directa basado en la autogestión en fábricas y barrios.
En términos de política social, se ha financiado una gran cantidad de programas destinados a elevar el nivel de vida del 60% de la población, que incluye a la clase obrera, los trabajadores autónomos, los pobres, los campesinos y las mujeres cabeza de familia. Estas reformas incluyen la atención médica y la educación hasta la universidad, ambas con carácter universal y gratuito. Asimismo, la contratación de más de 20.000 médicos, dentistas y técnicos cubanos, y un programa masivo que abarca la construcción de clínicas, hospitales y unidades móviles que circulan por todo el interior del país y prioriza los vecindarios de bajos ingresos, ignorados por los anteriores gobiernos capitalistas privados y los médicos privados. El régimen de Chávez ha construido y financiado una amplia red de supermercados de gestión pública que venden alimentos y artículos domésticos a precios subvencionados a las familias de bajos ingresos. En materia de política exterior, el presidente Chávez se ha opuesto sistemáticamente a las guerras de EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Meridional, y a toda la justificación de las guerras imperiales basada en la doctrina de la Guerra contra el terrorismo.

¿Qué hay de nuevo en el socialismo del siglo XXI venezolano?
Varias preguntas surgen en relación con la versión venezolana de socialismo del siglo XXI: primera, ¿es realmente socialista o, mejor aún, representa una ruptura con el socialismo del siglo XX en todas sus variantes?; segunda: ¿cuál es el “equilibrio” entre los rasgos capitalistas anteriores y actuales de la economía, y las reformas socialistas introducidas durante el decenio de Chávez?; tercera, ¿en qué medida los cambios sociales han reducido las desigualdades y proporcionan una mayor seguridad a la masa de la población en este período de transición?
Hoy Venezuela es una economía mixta, con un sector privado que sigue siendo predominante en bancos, agricultura, comercio y comercio exterior. La propiedad estatal ha crecido, y las prioridades sociales nacionales dictan la asignación de los recursos petroleros. Si bien la economía mixta de Venezuela se asemeja a las economías de la primera época posterior a la Segunda Guerra Mundial en Europa, hay una diferencia clave: el Estado posee el sector de exportación más lucrativo y la principal fuente de ingresos de divisas.

Aunque el gobierno ha incrementado el gasto social en magnitudes comparables o superiores a algunos de los primeros gobiernos socialdemócratas, no ha reducido la gran concentración de la riqueza ni los ingresos de las clases altas por medio de altos tipos impositivos progresivos, como en Escandinavia y otros lugares. Las desigualdades siguen siendo mucho mayores que las que existían en siglo XX, y son comparables a las restantes sociedades latinoamericanas de hoy. Además, los niveles medio-alto y alto de la burocracia estatal, especialmente en el sector del petróleo e industrias afines, tienen niveles de remuneración que son comparables a sus homólogos capitalistas, como sucedió con las industrias nacionalizadas en Gran Bretaña y Francia.

La autogestión de las empresas públicas, una idea relativamente nueva en Venezuela, ha ido más allá de los límites de los programas de coparticipación socialdemócrata aplicados en Alemania, y se limita a menos de media docena de grandes empresas, muy lejos de las extensas redes a escala nacional existentes en la Yugoslavia socialista entre los años 1940 y 1980.
Las propuestas de reforma agraria del régimen, aunque radicales en su intención y promovidas por la fuerza por el presidente Chávez, no han podido cambiar la relación entre los trabajadores agrícolas, los campesinos y los grandes terratenientes. Cuando se han hecho progresos en la distribución de la tierra, la burocracia gubernamental no ha proporcionado a los beneficiarios de la reforma los servicios de extensión, financiación, infraestructuras y seguridad.
La Guardia Nacional, por acción u omisión, no ha conseguido poner fin a los asesinatos de dirigentes y defensores de la reforma agraria a manos de pistoleros a sueldo de los terratenientes. A finales de 2009, hay más de 200 asesinatos de campesinos sin resolver.
Mientras que los publicistas de socialismo del siglo XXI han hecho hincapié en las nacionalizaciones de las empresas de petróleo de los anteriores propietarios, no dan cuenta del creciente número de nuevas empresas conjuntas establecidas con compañías transnacionales de China, Rusia, Irán y la Unión Europea. En otras palabras, mientras que el papel de algunas transnacionales de EE.UU. ha disminuido, la inversión de capital extranjero en los sectores de la minería y el petróleo se ha incrementado, especialmente en los extensos yacimientos del Orinoco. Aunque el cambio de socios de inversión en el ámbito del petróleo reduce la vulnerabilidad estratégica de Venezuela a las presiones de EE.UU., no por ello se potencia el carácter socialista de la economía. Las empresas conjuntas añaden peso al argumento de que la economía basada en empresas de propiedad público-privada se aproxima al modelo de la socialdemocracia de mediados del siglo XX.

El aspecto más cuestionable de la autoafirmación de Venezuela en el socialismo es su ininterrumpida dependencia de un único producto –el petróleo– en un 70% de sus ingresos de exportación, y su dependencia de un mercado único –Estados Unidos–, un socio comercial abiertamente hostil y desestabilizador. Los esfuerzos del gobierno venezolano por diversificar sus socios comerciales adquieren mayor urgencia tras el pacto militar de Obama con el presidente colombiano Álvaro Uribe, de instalación en siete bases militares. Igualmente amenazador para la base de masas de la vía de Chávez al socialismo es la altísima tasa de delincuencia basada en el crecimiento de un lumpenproletariado, y en sus vínculos con el narcotráfico colombiano y funcionarios civiles y militares. En muchos barrios populares, los delincuentes compiten con los líderes de los consejos comunales por la hegemonía, utilizando los disturbios y la violencia para ejercer su dominio. La ineficacia del Ministerio del Interior y de la policía, y la falta de una estrecha relación de trabajo con las organizaciones de barrio representan una seria debilidad en la movilización de la sociedad civil, y marcan una limitación en la eficacia del movimiento de los consejos comunales.

Las importantes reformas introducidas por el gobierno de Chávez y la original síntesis de anticolonialismo de emancipación bolivariano con el marxismo y el antiimperialismo marcan una ruptura con las prácticas neoliberales predominantes generalizadas en América Latina en el cuarto de siglo anterior, que siguen vigentes en numerosos gobiernos contemporáneos de otro signo.

Lo qué es dudoso, sin embargo, es si todos estos cambios equivalen a una nueva versión del socialismo, dado el predominio de las relaciones de propiedad capitalista en los sectores estratégicos de la economía, y las desigualdades de clase persistentes tanto en el sector público y privado.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que el socialismo no es un concepto estático, sino un proceso continuo, y que la mayor parte de las medidas recientes tienden a ampliar el poder popular en las fábricas y los barrios.
Ecuador
En Ecuador, el presidente Correa ha adoptado la retórica del socialismo del siglo XXI y ha ganado credibilidad con varias de sus iniciativas de política exterior, entre otras la terminación del contrato de arrendamiento a EE.UU. de la base militar de Manta, el cuestionamiento de una parte de la deuda externa contraída por los gobiernos anteriores, la crítica de las incursiones transfronterizas de Colombia y el asalto militar de un campamento clandestino de la guerrilla colombiana, así como su crítica a los tratados de libre comercio con EE.UU. y su apoyo al programa de integración regional de Venezuela, el ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas). Numerosos medios, entre otros el New York Times, el Financial Times y periodistas de izquierda, del Norte y el Sur, han calificado al presidente Correa como parte de una “nueva ola de presidentes izquierdistas.”

En cuanto a los asuntos de política interna, la pretensión del presidente Correa de ser miembro fundador del socialismo del siglo XXI se basa en su crítica de los partidos de derecha tradicionales y de la oligarquía. En otras palabras, su socialismo se define por aquellos a los que se opone, más que por ningún cambio social estructural.
Sus principales logros nacionales giran en torno a su denuncia de los principales partidos electorales, su apoyo y el liderazgo del movimiento ciudadano, y su éxito en el derrocamiento del gobierno derechista respaldado por EE.UU. de Lucio Gutiérrez, su convocatoria de una Asamblea Constituyente, y la redacción de una nueva constitución. Estas transformaciones jurídicas y políticas definen el límite exterior del radicalismo de Correa y conforman las bases sustantivas de su pretensión de ser un socialismo del siglo XXI. Si bien estas decisiones de política exterior y estos cambios políticos nacionales, especialmente si se observan en el contexto de un aumento de los gastos sociales durante sus primeros tres años de mandato, permiten calificar al gobierno ecuatoriano como de centro-izquierda, no son suficientes o no equivalen a un programa socialista, en particular al observarlos en una matriz estructural socioeconómica más amplia.
Crítica del socialismo del siglo XXI ecuatoriano
La diferencia más notable respecto a cualquier reivindicación creíble del socialismo es la persistencia y la expansión de la propiedad privada capitalista extranjera de los recursos estratégicos minerales y energéticos: el 57 por ciento del petróleo ecuatoriano lo producen transnacionales extranjeras. Se han firmado o renovado contratos de gran escala y largo plazo que garantizan el control mayoritario por parte de empresas transnacionales de los sectores que proporcionan la mayor parte de los ingresos por exportaciones. Y lo que es peor, Correa ha reprimido y rechazado violentamente las reclamaciones de larga data de las comunidades indígenas amazónicas y andinas que viven y trabajan en las tierras otorgadas a las transnacionales mineras. Al rechazar las negociaciones, Correa ha descalificado a los cuatro grandes movimientos indígenas y sus aliados ecologistas tildándolos poco menos que de ser un puñado de elementos atrasados, si no algo peor. La contaminación de las aguas, el aire y la tierra, que produce graves enfermedades y muertes, por las compañías petroleras extranjeras ha quedado demostrado en los tribunales de EE.UU., donde Texaco se enfrenta a una denuncia que puede costarle millones de dólares. A pesar de las sentencias judiciales adversas, Correa ha continuado su esfuerzo para hacer de la explotación minera de exportación el elemento central de su estrategia de desarrollo.
A la vez que ha atacado vigorosamente a la clase capitalista agroexportadora de la costa, centrada en Guayaquil, Correa ha apoyado decididamente y subvencionado a los capitalistas de Quito (zona andina). Su retórica antioligarquíca no es ciertamente una retórica anticapitalista, como su respaldo del socialismo del siglo XXI pudiera indicar.

El éxito del presidente Correa en la creación de un movimiento electoral ciudadano de masas se mide por sus impresionantes victorias electorales, que le han asegurando mayorías presidenciales en competencia multipartidista, y de más del 70 por ciento en las elecciones constitucionales. A pesar de su popularidad, el respaldo popular de Correa se basa principalmente en concesiones a corto plazo, en forma de aumentos salariales y concesión de créditos a la pequeña empresa, medidas que no son sostenibles en esta fase de comienzos de la recesión mundial. La concesión de monopolios de telecomunicaciones a empresas privadas, su oposición a la reforma agraria, y las restricciones a los movimientos huelguistas, aunque no han provocado problemas sistémicos han producido un número creciente de huelgas y protestas. Más importante aún, el fortalecimiento capitalista, sobre todo de propiedad extranjera, del control estratégico de la banca; la exportación comercial; y los sectores mineros, reducen las pretensiones de socialismo del siglo XXI a un ejercicio meramente simbólico, retórico. Lo que es evidente es que la base del nuevo socialismo se basa en decisiones de política exterior (susceptibles de ser revertidas), en lugar hacerlo en cambios en las relaciones de clase, la propiedad y el poder popular. El socialismo del siglo XXI, en el caso de Ecuador, aparece como una forma conveniente de combinar unas acciones innovadoras de política exterior con una estrategia de desarrollo neoliberal de modernización. Por otra parte, las medidas radicales iniciales no se oponen a un posterior retroceso conservador, como se evidencia en el cuestionamiento de la deuda externa, que causó una explosión prematura de alegría por parte de la izquierda, y un posterior regreso a los pagos completos de la deuda.

El socialismo boliviano: capital blanco, trabajo indio
El mayor contraste entre el socialismo del siglo XX y el del XXI se observa entre el régimen actual de Evo Morales (2005-) y la presidencia de corta duración Juan José Torres (1970-1971).
Mientras que el primero ha invitado, abierta y públicamente, a las compañías transnacionales de los cinco continentes a explotar el gas, el petróleo, el cobre, el hierro, el litio, el zinc, el estaño, el oro, la plata y una larga lista de otros minerales; en el siglo, el corto gobierno de Torres nacionalizó y expropió las empresas capitalistas nacionales y extranjeras. Mientras que en la actualidad se han repatriado miles de millones de beneficios durante y después del boom de los productos básicos, en tiempos de Torres, el control estatal sobre los flujos de capital y el comercio exterior limitó la descapitalización del país. A la vez que Evo Morales ofrece cientos de millones en préstamos, subvenciones a la exportación e incentivos fiscales a los exportadores agrícolas más ricos, y expulsa de las grandes propiedades a los ocupantes indígenas sin tierra, en la presidencia de Torres se fomentó la toma de tierras, como medio de profundizar las políticas de reforma agraria. Hay una abundancia de datos socioeconómicos que demuestran que las políticas socialistas emprendidas durante la presidencia de Torres son diametralmente opuestas a las políticas sociales liberales practicadas por el régimen de Morales. En las secciones siguientes se destacan las principales políticas sociales y liberales del régimen de Morales, a fin de evaluar el verdadero significado del autoproclamado socialismo del siglo XXI en Bolivia.

Los cambios sociales
En sus primeros cinco años en el poder (2005-2009), el gobierno de Evo Morales ha llevado a cabo numerosos cambios sociales. La cuestión es si estos cambios equivalen a alguna de las definiciones más generosas de socialismo, o incluso a medidas de transición conducentes al socialismo en un futuro cercano o lejano, dado el alcance y la profundidad de las políticas económicas liberales adoptadas.

Morales ha implementado cambios sociopolíticos en nueve ámbitos. El cambio interno más significativo es en el ámbito político, cultural y de derechos jurídicos de los pueblos indígenas. El régimen ha reconocido derecho de autogobierno a los municipios indígenas, ha reconocido y promovido el bilingüismo en los asuntos locales y la educación, y ha dado rango nacional a las celebraciones de religiosas y festivas indígenas, a la vez que promueve la persecución de los que violen o vulneren los derechos civiles de los indígenas.

Con Morales, el Estado ha aumentado ligeramente su cuota de ingresos provenientes de las empresas conjuntas establecidas con corporaciones transnacionales, ha aumentado el precio del gas vendido a Brasil y Argentina, y también el porcentaje del ingreso destinado al gobierno estatal por encima y en detrimento de los gobiernos provinciales. Dados los precios récord de las exportaciones agrícolas y mineras de Bolivia entre 2005 y 2008, los municipios locales aumentaron su flujo de ingresos, si bien en realidad las inversiones en los sectores productivos y de servicios se han retrasado a causa de obstáculos burocráticos.

Morales autorizó aumentos sustanciales del salario mínimo y los salarios en general, con lo que ha mejorado marginalmente las condiciones de vida. Los aumentos, sin embargo, estaban muy por debajo de las promesas electorales de Morales de duplicar el salario mínimo, y ciertamente no son equiparables a los beneficios extraordinarios obtenidos como resultado del auge de las materias primas.
El juicio abierto a funcionarios locales y al gobernador provincial de Pando, así como a los terroristas de derecha, por el ataque y asesinato de activistas indígenas ha puesto fin a la impunidad de las agresiones contra los ciudadanos indígenas.
El éxito del que más satisfecho está el gobierno es la acumulación de reservas de divisas por un monto de 6.000 millones de dólares, en lugar de las anteriores de 2.000 millones; la disciplina fiscal y el control estricto del gasto social; y una balanza de pagos favorable. En este sentido, las prácticas de Morales han estado más en consonancia con el FMI que con nada remotamente parecido a las prácticas expansivas de los gobiernos socialistas y socialdemócratas.

Triplicar las reservas ante una continuidad de los niveles de pobreza del 60 por ciento de la población indígena, en su mayoría rural, es una política nueva para cualquier gobierno que se pretenda socialista. Ni siquiera otros países capitalistas contemporáneos de América del Norte y la Unión Europea han sido tan ortodoxos como el régimen político revolucionario de Morales.
Morales ha promovido las organizaciones sindicales y sobre todo ha evitado la represión de los movimientos mineros y movimientos campesinos, pero al mismo tiempo ha cooptado a sus dirigentes, disminuyendo así el número de huelgas y demandas colectivas independientes, a pesar de las persistentes desigualdades sociales. De hecho, una mayor tolerancia va acompañada por una relación corporativista creciente entre el régimen y los sectores populares de la sociedad civil.

La estrategia económica del gobierno se basa en una triple alianza entre las transnacionales agroindustriales y de minerales, los capitalistas de las pequeñas y medianas empresas, y los movimientos indígena y sindical. Morales ha invertido millones de dólares en subvencionar a las denominadas cooperativas, que son en realidad propiedades privadas de minas de pequeño y mediano tamaño que explotan el trabajo asalariado con remuneraciones iguales o inferiores al salario normal de los mineros de las grandes explotaciones.
Los principales cambios se dan en su política exterior y en la retórica internacional. Morales se ha alineado con Venezuela en apoyo a Cuba, se ha incorporado a ALBA, ha desarrollado los lazos con Irán, y, sobre todo, se ha opuesto a la política de EE.UU. en varias áreas importantes. Asimismo, se opone al embargo de este país contra Cuba, a sus siete bases militares en Colombia, al golpe de Estado en Honduras y al levantamiento de las preferencias arancelarias. Igualmente importante, Bolivia ha puesto fin a la presencia de la Drug Enforcement Agency (DEA), organismo oficial estadounidense de lucha contra la droga, ha reducido algunas de las actividades de la US Agency for International Development (AID) por subvencionar a organizaciones sociopolíticas de derecha, y realizar actividades de desestabilización. Morales se ha pronunciado enérgicamente contra las guerras de EE.UU. en Afganistán e Irak, ha condenado los ataques de Israel contra los palestinos, y se ha manifestado firme partidario de la no-intervención, salvo en el caso de Haití, donde Bolivia sigue enviando tropas.
Crítica del socialismo del siglo XXI boliviano
El aspecto más llamativo de la política económica boliviana es el mayor volumen y alcance de las inversiones de empresas transnacionales extranjeras en capital de extracción. Cerca de un centenar de transnacionales explotan en la actualidad los minerales de Bolivia y sus recursos energéticos, en condiciones muy lucrativas, dados los bajos salarios y las pocas regulaciones ambientales. Por otra parte, en un discurso leído en Madrid, en septiembre de 2009, Morales invitó a una audiencia de élite de banqueros e inversores a invertir en Bolivia, siempre y cuando no intervinieran en la política interna y estuvieran dispuestos a aceptar la propiedad conjunta. Con independencia de los resultados de estas estrategias de explotación minera basada en el capital extranjero –que en la actualidad no son muy alentadores–, el esquema da un toque peculiar a este socialismo del siglo XXI: la sustitución del proletariado y los campesinos por los ejecutivos extranjeros y los tecnócratas locales es una novedad en la practica del socialismo de cualquier siglo, y está más adecuadamente asociada con el capitalismo de libre mercado.
De acuerdo con las políticas de Morales de puertas abiertas al capital minero, el gobierno ha fortalecido y subvencionado generosamente y otorgado préstamos a bajo interés al sector agroindustrial, incluso en aquellas provincias, como la Media Luna, donde la agroindustria ha apoyado a grupos de extrema derecha para desestabilizar el régimen. La voluntad de Morales de pasar por alto la hostilidad política de la elite agroindustrial, y de financiar su expansión es un claro indicio de la alta prioridad que da al crecimiento capitalista ortodoxo por encima de cualquier preocupación por el desarrollo de un polo alternativo en torno a los campesinos y los trabajadores agrarios sin tierra.

Una visita a las zonas rurales y los barrios urbanos confirma los informes publicados acerca de la naturaleza inmutable de las desigualdades de clase. Las cien familias más ricas de Santa Cruz siguen poseyendo más del 80 por ciento de las tierras fértiles, y más del 80 por ciento de los campesinos y los indígenas rurales están por debajo del umbral de pobreza. La propiedad de las minas, el comercio mayorista y minorista, la banca y el crédito continúan concentrados en una oligarquía que en los últimos años ha diversificado su cartera en otros sectores económicos, creando así una clase dirigente más integrada y con una mayor vinculación con los actores del capitalismo mundial.

Morales ha cumplido su promesa de proteger y fortalecer a la élite económica multisectorial tradicional, pero también ha sumado y promovido a recién llegados, privados y burocráticos, sobre todo altos ejecutivos extranjeros y altos funcionarios, muy bien pagados, que dirigen las empresas conjuntas.

Aunque la mayoría de los socialistas de cualquier siglo estarían de acuerdo en que los grandes propietarios no son los mejores fundamentos posibles para una transición socialista, Morales se ha apoyado y ha promovido la producción agraria destinada a la exportación en lugar de la agricultura familiar de producción local de alimentos. Peor aún, las condiciones de vida de los trabajadores agrícolas apenas ha mejorado, y, en un caso extremo, algunos miles de indígenas seguían siendo explotados como mano de obra esclava tres años después de la llegada de Morales al poder. La dura explotación de los trabajadores agrícolas es una preocupación menor que el aumento de la productividad, las exportaciones y los ingresos del Estado. Si bien se ha aprobado una legislación laboral que facilita la actividad sindical, ésta no se aplica en el campo, sobre todo en las provincias de la Media Luna, donde los inspectores laborales evitan enfrentarse con las asociaciones de propietarios, bien afianzadas. Las ocupaciones de tierras por algunos trabajadores rurales sin tierra han sido denunciadas por el gobierno. Los movimientos de base que presionan por una reforma agraria en extensas fincas infracultivadas han sido decididamente rechazados por el gobierno, que viola con ello sus propias declaraciones que sólo las granjas cultivadas no serían expropiadas.

Dado el énfasis del gobierno en los aspectos cultural y político de su versión de socialismo del siglo XXI, no es sorprendente que se hayan dedicado más tiempo y más recursos a la celebración de fiestas, cantos y danzas indígenas que a la expropiación y distribución de tierras fértiles a la masa de indígenas desnutridos.

El esfuerzo del régimen para desviar la atención de la reforma agraria, mediante la solución de instalar a los indígenas sin tierra en las tierras públicas tropicales alejadas ha sido un desastre. Este plan de colonización, organizado por el llamado Instituto de Reforma Agraria, arrojó a los indígenas del altiplano a unas tierras asoladas por las enfermedades y sin preparación de la tierra, sin las herramientas, las semillas y los fertilizantes necesarios, e incluso sin viviendas. Huelga decir que en menos de dos semanas, los indígenas exigieron su transporte de vuelta a sus pobres aldeas, que resultaban mejores en comparación que las zonas infestadas de malaria de aquellos remotos asentamientos improvisados. Para compensar la falta de un amplio programa de redistribución de la tierra, Evo Morales de vez en cuando organiza, con pompa, ceremonia y mucha publicidad, regalos de tractores a los agricultores medianos y pequeños, en lo que es más un acto de clientelismo político que no parte de un movimiento social transformación.

Los dos aspectos más llamativos de la estrategia económica y política de Morales son el énfasis en las exportaciones tradicionales de minerales y la construcción de una maquinaria electoral de tipo corporativista y clientelista clásico.

En el quinto año de su gobierno, las empresas conjuntas establecidas con las transnacionales extranjeras han extraído y exportado materias primas con poco valor añadido. Resulta sorprendente el bajo nivel de industrialización y transformación en productos finales, que podrían generar un mayor empleo industrial. La misma historia se aplica a las exportaciones agrarias: la mayor parte de los cereales y otros productos agrarios no se procesan en Bolivia, lo que proporcionaría miles de puestos de trabajo a la masa pobre de indígenas sin tierra. El régimen ha acumulado grandes reservas, pero no ha conseguido financiar o fomentar la industria local de sustitución de las importaciones de capital, bienes intermedios y bienes de consumo duradero.
Esta estrategia política se asemeja mucho a la adoptada hace medio siglo por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), gracias a la cual los sindicatos y, especialmente, los movimientos campesinos se incorporaron al Estado. A falta de cambios socioeconómicos relevantes, el gobierno se ha basado en el patrocinio público, canalizado a través de sindicatos y dirigentes campesinos e indígenas, que fluye en forma de favores a elementos locales leales al partido. El clientelismo, estilo Morales, está constantemente reforzado por una serie de gestos simbólicos de afirmación de la identidad étnica indígena, y la solidaridad entre el donante y el receptor en la relación de clientelismo político.
El socialismo del siglo XXI, en la práctica política de Evo Morales es mucho menos innovador y socialista, y está mucho más cerca en su estilo político de sus predecesores corporativistas del siglo XX. Los observadores que tengan poco conocimiento del pasado político en Bolivia, los periodistas “impresionistas” enamorados de las políticas simbólicas, y los escritores de asuntos financieros que colocan de forma indiscriminada la etiqueta de socialista sobre políticos que sólo cuestionan de manera retórica la doctrina del libre mercado, han reforzado la imagen radical o de socialismo del siglo XXI del gobierno de Morales. Teniendo en cuenta lo que hemos descrito sobre las prácticas reales de los gobiernos socialismo del siglo XXI, resulta útil ubicarlos en un marco histórico comparativo más amplio a fin de poder discernir su posible impacto en la sociedad latinoamericana.
Análisis histórico comparativo de tres casos de socialismo del siglo XXI
A pesar de las afirmaciones de los publicistas gubernamentales, el aspecto más llamativo de los gobiernos del socialismo del siglo XXI es lo escasamente nuevo o específico de sus políticas. La adopción de una economía mixta y un juego político acorde a las normas institucionales de un estado capitalista liberal, difiere poco de las prácticas de los partidos socialdemócratas europeos de fines de la década de 1940 hasta mediados de 1970. En la medida en que el socialismo del siglo XXI persigue una política nacionalista (y debemos tener en cuenta que nacionalización significa expropiación y propiedad pública), las políticas son un pálido reflejo de las medidas adoptadas desde la década de 1930 hasta mediados de los 70. Con la excepción del régimen de Chávez, el resto de lo que pasa por socialismo del siglo XXI ha nacionalizado en el mejor de los casos empresas privadas en quiebra, ha aumentado sus participaciones en empresas conjuntas, y ha aumentado los impuestos a los exportadores de minerales y productos agrarios.

El “indigenismo”, que se expresa con más fuerza expresadas en los dos gobiernos andinos, Bolivia y Ecuador, reproduce la retórica del “indoamericanismo” de la década de 1930, expresada principalmente por el teórico peruano marxista José Carlos Mariátegui y el líder político del APRA Haya de la Torre; así como el Partido Socialista de Chile; algunos teóricos de Bolivia y México; Augusto Sandino, el líder guerrillero nicaragüense; y el líder revolucionario salvadoreño Farabundo Martí. En llamativo contraste con los indigenistas del socialismo del siglo XXI, sus predecesores centroamericanos impulsaron profundas reformas agrarias, con la restauración de millones de hectáreas de tierras fértiles confiscadas, y un profundo rechazo del modelo de exportación agroindustrial. La versión anterior del indigenismo combinaba una identificación simbólica junto a profundos cambios de fondo, a diferencia de los indigenistas contemporáneos que dependen sobre todo de los gestos simbólicos y la política de identidad.
Las actuales políticas basadas en las empresas conjuntas recuerdan las alternativas reformistas a la revolución cubana, que encontraron su expresión en la política de Alianza para el Progreso, impulsada por John F. Kennedy, y recogidas por los regímenes cristianodemócratas y socialdemócratas contrainsurgentes de la década 1960. En oposición a los socialistas y comunistas del siglo XX, que estaban a favor de la socialización de la economía, el gobierno demócrata-cristiano de Chile (1964-1970) promovió una “chilenización” alternativa similar a las empresas conjuntas creadas por Evo Morales y Rafael Correa. En otras palabras, el modelo económico del socialismo del siglo XXI se acerca mucho más al modelo antisocialista reformista promovido por EE.UU. en la década de 1960 que a cualquier variante socialista del pasado.
Socialismo del siglo XXI y socialdemocracia del siglo XX

Si bien el alcance y la profundidad de los cambios socioeconómicos perseguidos por el socialismo del siglo XXI no se aproximan a los cambios estructurales de socialismo del siglo XX, podemos analizar en qué medida se equiparan a la variante reformista o socialdemócrata.

Tres casos de gobiernos social-democráticos, de base electoral, vienen a la mente: el régimen de Jacobo Arbenz en Guatemala (1952-1954), el régimen de Joao Goulart en Brasil (1962-1964) y el régimen de Salvador Allende en Chile (1970-1973). Estos tres gobiernos socialdemócratas emprendieron reformas agrarias de mayor calado, que beneficiaron a miles de campesinos, que las iniciadas por el socialismo del siglo XXI contemporáneo. Y también se produjeron más nacionalizaciones sustanciales reales de empresas extranjeras que en dos de los tres gobiernos socialdemócratas del socialismo del siglo XXI (Venezuela ha expropiado un número comparable de las empresas).
En cuanto a las posturas y práctica en materia de política exterior y la retórica política antiimperialista, son similares, pero los primeros socialdemócratas eran más propensos a expropiar el capital extranjero. Por ejemplo, Arbenz expropió tierras de la United Fruit; Goulart nacionalizó la ITT, empresa telefónica; y Allende expropió Anaconda, la gran empresa del cobre. En cambio, nuestros socialistas del siglo XXI han fomentado la explotación de la tierra y los recursos minerales por las transnacionales extranjeras. Las diferentes políticas económicas exteriores corresponden a la diferente composición interna de clase y a los diferentes alineamientos económicos de las socialdemocracias de los siglos XX y XXI. En contraste con las ideas erróneas convencionales, el socialismo del siglo XXI ha consumado los pactos entre los tecnócratas del régimen, las transnacionales y las elites agro-mineras nacionales, todos los cuales tienen un peso mucho mayor en los centros de toma de decisiones que la base electoral de masas de indígenas y obreros. En comparación, los movimientos campesinos y obreros tenían una mayor representación e independencia de acción dentro y fuera de los gobiernos socialdemócratas del siglo XX.

El socialismo del siglo XXI: ¿una historia nueva, o un proceso político cíclico?
Un examen de los pasados 60 años de historia latinoamericana revela un patrón cíclico constante y alterno, de una oleada de gobiernos de izquierda tras una de gobiernos de derecha. La constante subyacente ha sido la lucha entre, por un lado, las proyecciones imperialistas de EE.UU., sea a través de la intervención directa, las dictaduras militares o los gobiernos civiles satélites, y, por otro lado, los movimientos y gobiernos populares y socialistas. La cuestión es saber si esta última oleada de centro-izquierda es simplemente la última expresión de este patrón cíclico, o si las modificaciones de base en relaciones estructurales internas y externas subyacentes están operando para facilitar un proceso más sostenible. Vamos a proceder a esbozar la evolución cíclica izquierda-derecha del pasado, y a continuación debatir algunos cambios clave contemporáneos a escala mundial y regional que podrían conducir a una mayor sostenibilidad de la hegemonía política de la izquierda.

Desde la Segunda Guerra Mundial, América Latina ha experimentado globalmente cinco ciclos de predominio izquierda-derecha.
El período inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, tras la derrota del fascismo, fue testigo en todo el mundo del avance de la democracia, la lucha contra el colonialismo y las revoluciones socialistas. América Latina no fue la excepción. Gobiernos de centro-izquierda, socialdemócratas y nacionalistas-populistas de frente popular asumieron el poder en Chile, Argentina, Venezuela, Costa Rica, Guatemala, Brasil y Bolivia, entre 1945 y 1952. Juan Domingo y Eva Perón nacionalizaron los ferrocarriles, legislaron uno de los programas de bienestar social más avanzados, y elaboraron a escala regional una tercera vía en política exterior independiente de EE.UU. Una coalición de socialistas, comunistas y radicales ganó las elecciones de 1947 en Chile con la promesa de amplias reformas laborales y sociales. En Costa Rica, un levantamiento político llevó al desmantelamiento del ejército nacional. En Venezuela, un partido socialdemócrata (Acción Democrática) se comprometió a extender el control público sobre los recursos del petróleo y a incrementar los ingresos fiscales. En Guatemala, el recién elegido presidente Arbenz expropió los campos no cultivados de la United Fruit Company, puso en práctica una amplia legislación laboral que promovía el crecimiento de los sindicatos, y acabó con el peonaje por deudas de los indígenas. En Bolivia, una revolución social dio lugar a la nacionalización de las minas de estaño, una profunda reforma agraria, la desaparición del ejército y de la formación milicias obreras y campesinas. En el Brasil de Getulio Vargas se promovió la propiedad estatal, una economía mixta y la industrialización nacional.
La puesta en marcha de la doctrina Truman en la década de 1940, la invasión por EE.UU. de Corea (1950), y el fomento agresivo de la Guerra Fría comportaron una intervención enérgica de EE.UU. contra los gobiernos democráticos de centro-izquierda y nacionalistas en América Latina. Con el visto bueno de Washington, las oligarquías de América Latina y los intereses empresariales de EE.UU. respaldaron una serie de golpes militares y de dictaduras durante toda la década de 1950. En Perú, el general Odría tomó el poder, el general Pérez Jiménez hizo lo propio en Venezuela, el general Castillo Armas fue instalado en el poder por la CIA en Guatemala, el presidente elegido Juan Domingo Perón fue derrocado por los militares argentinos en 1955, y el presidente brasileño Vargas fue empujado al suicidio. EE.UU. logró forzar la ruptura del frente popular y la ilegalización del Partido Comunista de Chile, y dio su apoyo al golpe de Fulgencio Batista en Cuba, y las dictaduras de Papá Duvalier en Haití y de Rafael Trujillo la República Dominicana. El ascenso de la extrema derecha, el derrocamiento de gobiernos de centro-izquierda y la sangrienta represión de sindicatos y movimientos campesinos consiguieron asentar la hegemonía de EE.UU., la aceptación de las políticas de Guerra Fría de este país, y abrió la puerta a la invasión económica de las corporaciones.

A finales de la década de 1950, el extremismo de la dominación y explotación de EE.UU., la represión brutal de todos los movimientos sociales democráticos y partidos de izquierda, y el saqueo a cargo de las oligarquías del tesoro público condujo a levantamientos populares y un retorno a la hegemonía de la izquierda.

Entre 1959 y 1976, regímenes de izquierda gobernaron o estuvieron a punto de gobernar en todo el continente, con diferentes grados de éxito y duración. La revolución social cubana de 1959 y una revolución política en Venezuela en 1958, fueron seguidas por la elección de los gobiernos nacional-populistas de Joao Jango Goulart en Brasil (1962-1964); Juan Bosch (1963), restablecido brevemente en 1965; Salvador Allende en Chile (1970-1973); y Perón en Argentina (1973-1975). Militares nacional-progresistas populistas tomaron el poder en Perú (Velasco Alvarado, 1968), Guillermo Rodríguez en Ecuador (1970), Ovando (1968) y Juan José Torres (1970) en Bolivia, y Omar Torrijos en Panamá. Todos ellos desafiaron en mayor o menor grado la hegemonía estadounidense. Todos fueron respaldados por movimientos populares de masas, que exigían radicales reformas socioeconómicas. Algunos gobiernos nacionalizaron sectores económicos estratégicos y aplicaron medidas anticapitalistas de largo alcance.

Sin embargo, todos menos la revolución cubana tuvieron corta vida. Incluso en pleno giro a la izquierda de los años 60 y 70, EE.UU. y sus satélites militares intervinieron enérgicamente para revertir la perspectiva de los cambios sociales progresistas. El gobierno del brasileño Goulart cayó ante un golpe militar respaldado por EE.UU., en 1964; éste fue precedido por el derrocamiento de Juan Bosch en 1963 y seguido por la invasión militar estadounidense contra la revolución restauradora dominicana de 1965-66; un golpe militar respaldado por EE.UU. en Bolivia derrocó a Torres en 1971; y Salvador Allende fue derrocado por un golpe conjunto CIA-militares en 1973, seguido por Velasco en 1974, y Perón en 1976. La prometedora y profunda oleada de izquierda había terminado por el resto del siglo XX.

Entre 1976 y 2000, con la notable excepción de la victoria de la revolución sandinista en 1979, la derecha fue en ascenso, y su largo mandato se realizó por medio de la peor oleada de represión en todo el continente en la historia de América Latina. Los gobiernos militares y los gobiernos civiles neoliberales autoritarios posteriores desmantelaron todas las barreras arancelarias y los controles de capitales en una zambullida salvaje en el libre mercado más extremista y dañino, y en sus políticas económicas imperiales. Entre 1976 y 2000, más de cinco mil empresas públicas fueron privatizadas y la mayoría fueron adquiridas por transnacionales extranjeras; asimismo, más de un billón y medio de dólares fueron transferidos al extranjero en concepto de beneficios, regalías, pagos de intereses, pillaje de fondos públicos, evasión fiscal y blanqueo de dinero. Sin embargo, esta edad de oro del capital estadounidense, durante la década de 1990, fue un período de estancamiento económico, polarización social y creciente vulnerabilidad a las crisis. El escenario estaba listo para las revueltas populares de los primeros años del nuevo milenio y el ascenso de la última oleada de gobiernos de centro-izquierda en la región, lo cual nos lleva a la cuestión de la sostenibilidad de este nuevo grupo de gobiernos.
Algunos cambios histórico-estructurales mundiales
Uno de los factores clave para revertir las pasadas oleadas de gobiernos de izquierda en América Latina fue el poder económico y la capacidad intervencionista de EE.UU..
Hay pruebas sólidas que muestran que en ambos aspectos el poder estadounidense ha sufrido una disminución relativa. EE.UU. ya no es un país acreedor, ya no es el primer socio comercial con Brasil, Chile, Perú y Argentina, y está perdiendo terreno en el resto de América Latina, excepto México. Washington ha perdido influencia incluso en su patio trasero: el Caribe y América Central, donde varios países han firmado un acuerdo de petróleo subsidiado venezolano (Petrocaribe). Washington, como para compensar su pérdida de influencia económica, manifestada en el rechazo de su propuesta de un acuerdo de libre comercio de alcance latinoamericano, ha aumentado su presencia militar, mediante la implantación en siete bases militares en Colombia, el apoyo al golpe de estado en Honduras contra un presidente social-liberal, y con la presencia de la IV Flota frente a las costas de América Latina. A pesar de la proyección “del poder militar”, circunstancias fuera de América Latina se han debilitado la capacidad de EE.UU. intervencionistas, a saber, la prolongada costosas guerras sin fin en Irak, Afganistán, Pakistán y la confrontación militar con Irán. Los ya altos niveles de agotamiento del público y de la oposición, hace que sea difícil para Washington para lanzar la guerra cuarto en América Latina. Por lo tanto, se basa en las finanzas y militar cliente local - configuraciones de poder civil, para desestabilizar y derrocar de centro-izquierda adversarios. El aumento en los mercados mundiales, especialmente en Asia, ha permitido a los gobiernos de América para diversificar sus mercados y socios de inversión, lo que limita el papel de EE.UU. MNC y limita su posible papel político como proveedores de las políticas del Departamento de Estado. La financiarización de la economía de EE.UU. ha erosionado su base industrial y ha limitado su demanda de productos agrarios y minerales de América Latina, desplazando la dependencia de esta región a las nuevas potencias emergentes. Además, por haber sufrido las consecuencias de las crisis financieras, los gobiernos de América Latina han impuesto normas relativas a los movimientos de capital, lo que limita el funcionamiento de los bancos de inversión estadounidenses especuladores, principales impulsores de la economía de EE.UU. A pesar de la cháchara de Washington sobre los mercados libres, su aplicación de medidas proteccionistas y subsidios a la agricultura (azúcar, etanol) han contrariado a los principales países de América Latina, como por ejemplo Brasil. En tanto que principal exponente de la fallida doctrina neoliberal de libre mercado, EE.UU. ha sufrido una gran pérdida de influencia ideológica en la región como consecuencia de la recesión mundial de 2007 a 2010.

Por estas razones, una de las principales partes interesadas (el imperialismo estadounidense), responsable de los ciclos de auge y caída de los gobiernos de izquierda, se ha debilitado estructuralmente, lo que potencia la posibilidad de una mayor duración. Sin embargo, sigue siendo un factor importante que actúa con potentes recursos basados en sus estrechos vínculos con las principales fuerzas militares y económicas de derecha de la región. En segundo lugar, por la naturaleza misma de las estrategias de desarrollo elegidas por los gobiernos de centro-izquierda, éstos son muy vulnerables a las crisis, en particular las políticas de exportaciones agrarias y mineras basadas en las élites económicas extranjeras y nacionales y afectadas por las fluctuaciones de la demanda mundial. En tercer lugar, los gobiernos de centro-izquierda no han podido resolver los desequilibrios regionales de base: reducir significativamente las desigualdades sociales y recuperar la propiedad y el control de sectores económicos estratégicos. Estas consideraciones ponen en duda la durabilidad a medio plazo de los actuales gobiernos de centro-izquierda.
Hay pocos cambios internos en la naturaleza del aparato estatal y la estructura de clases que puedan impedir una vuelta atrás a las políticas neoliberales. La cuestión básica de si los actuales gobiernos del socialismo del siglo XXI son peldaños hacia la socialización o simplemente gobiernos transitorios que abren camino para la restauración neoliberal pro estadounidense en la región, sigue estando abierta a discusión aun cuando se están acumulando pruebas de que el resultado citado en último lugar es más probable que el primero.
Conclusión
La cuestión de si el socialismo del siglo XXI es mejor o peor que el del siglo XX depende de qué versiones de cada uno elijamos como términos de comparación, y qué dimensiones políticas seleccionemos en nuestra evaluación comparativa.
En primer lugar no existe un modelo único del socialismo del siglo XX, a pesar de la ecuación fácil que lo identifica con la variante soviética. Ha habido fundamentalmente cuatro tipos radicalmente diferentes de regímenes socialistas en el siglo XX, que a su vez tenían una composición interna variada:
(1) los gobiernos revolucionarios de partido único, que incluyen Cuba, Corea del Norte, China, Vietnam y la URSS. Los cuatro primeros combinaron las luchas por el socialismo y las luchas de liberación nacional, y se configuraron en forma independiente de la URSS, a la vez que mostraron en diferentes momentos un grado mayor y menor de apertura al debate y las libertades individuales. Los cuatro tuvieron que combatir invasiones de EE.UU. y todos estuvieron sujetos a embargos y fuertes campañas de desestabilización que requirieron medidas de seguridad de alto nivel;

(2) los gobiernos revolucionarios socialistas con elecciones multipartido: Chile (1970-1973), Granada (1981-1983), Guyana (1950), Bolivia (1970-1971) y Nicaragua (1979-1989). Fomentaron la competencia partidista y las cuatro libertades incluso a expensas de la seguridad nacional. Todos fueron objeto, con éxito, de intervenciones militares, golpes militares y embargos económicos promovidos por Estados Unidos;

(3) el socialismo autogestionario fue puesto en práctica en las fábricas de Yugoslavia desde finales de 1940 a mediados de la década de 1980, y fue brevemente experimentado en Argelia entre 1963-1964. Movimientos separatistas promovidos por EE.UU. y Europa disolvieron el estado de Yugoslavia, y un golpe militar puso fin al experimento de Argelia;
(4) la socialdemocracia basada en programas sociales de gran escala y larga duración vinculada a la gestión estatal de la política macroeconómica se llevó a cabo en los países escandinavos, especialmente en Suecia.
El estereotipo del modelo soviético de socialismo autoritario impuesto desde el exterior era aplicable sólo a Europa Oriental, e incluso estaba sujeto a cambios y momentos democráticos, como en 1968 en Checoslovaquia y Hungría en el decenio de 1980.
Asimismo hay variaciones significativas entre los socialismos del siglo XXI.
Venezuela ha nacionalizado las principales empresas extranjeras y nacionales (petróleo, acero, cemento, banca, telecomunicaciones), ha expropiado grandes extensiones de tierras de cultivo donde ha establecido más de 100.000 familias, ha financiado programas generales de salud pública universal y educativos, y ha fomentado los consejos comunales y la autogestión de los trabajadores, en unos algunos los casos.

Bolivia ha expropiado pocas de las grandes empresas, si es que ha expropiado alguna. En cambio, Evo Morales ha promovido la formación de empresas conjuntas público-privadas, y ha abierto la puerta a decenas de consorcios de empresas mineras extranjeras, ha apoyado reformas que mejoran y amplían los derechos civiles de los indígenas, y ha aumentado el gasto social en vivienda, infraestructura y alivio de la pobreza. No se ha producido ni está prevista ninguna reforma agraria.
La tercera y más conservadora variante de socialismo del siglo XXI se halla en Ecuador, donde importantes concesiones a las empresas mineras y petroleras han acompañado a la privatización de las concesiones y subvenciones a las empresas de telecomunicaciones y las élites empresariales regionales. En lugar de una reforma agraria, Correa ha transferido algunas tierras indígenas a empresas mineras para su explotación. Los principales rasgos de socialismo se encuentran en unos más altos niveles de gasto social, la revocación de la utilización por EE.UU. de la base militar de Manta, y una crítica general de las políticas comerciales y militares de EE.UU. Correa mantiene la economía dolarizada, lo que limita las políticas fiscales expansionistas.

Recurriendo a los criterios comúnmente aceptados para evaluar el carácter socialista tanto del socialismo del siglo XX como el del siglo XXI, podemos formar un juicio bien fundamentado sobre su desempeño en el logro de mayor independencia económica, justicia social y libertad política.

Propiedad pública
Todas las variantes del socialismo siglo XX –excepto el modelo escandinavo– lograron un mayor control público sobre las principales palancas de la economía que sus contrapartes del siglo XXI. Venezuela es la aproximación más cercana a la experiencia del siglo XX. El desempeño comparativo de los modelos públicos, público-privados y privados varía: en términos de crecimiento y productividad, las empresas públicas del siglo XX han tenido resultados dispares, de alto crecimiento que ha derivado en estancamiento; las empresas conjuntas, sujetas a los caprichos del mercado y la demanda mundial, alternan entre un crecimiento elevado en tiempos de auge, y depresión en los periodos de bajos precios agrícolas.
En términos de relaciones sociales, los beneficios sociales y las condiciones de trabajo en el sector público en general son más generosos que en las empresas conjuntas y las de propiedad privada, aunque la remuneración salarial pueda ser mayor en las segundas.
Reforma agraria
El socialismo del siglo XX tuvo mucho más éxito en la redistribución de la tierra y la quiebra del poder de la clase terrateniente que el socialismo del siglo XXI con ninguna de las medidas aplicadas. Las reformas redistributivas del socialismo del siglo XX contrastan con las agroestrategias de exportación del nuevo socialismo contemporáneo, que ha promovido una mayor concentración de la propiedad y la desigualdad entre las élites de la agroindustria y los campesinos y trabajadores rurales sin tierra. Las reformas agrarias, sin embargo, estuvieron mal gestionados, especialmente en el caso de Cuba y China, y condujeron a una segunda transformación, la redistribución de las granjas estatales entre agricultores familiares y cooperativas.

En general, los socialistas del siglo XX tuvieron mucho más éxito en la reducción de las desigualdades en los ingresos –sin llegar a eliminarlas– que sus colegas contemporáneos. Debido a que los capitalistas del siglo XXI, especialmente los propietarios de grandes minas, la agroindustria capitalista, y los banqueros, todavía controlan las palancas fundamentales de la economía, las desigualdades históricas entre el cinco por ciento superior de la sociedad y el sesenta por ciento inferior siguen sin cambios.
En términos de bienestar social, el socialismo del siglo XXI ha aumentado el gasto social, el salario mínimo, pero, con la notable excepción de Venezuela, sus programas educativos y de salud pública gratuita no están a la altura de los programas financiados por el socialismo del siglo XX.
Aunque hubo desequilibrios regionales entre el campo y la ciudad en el socialismo siglo XX, la población rural del siglo pasado tuvo acceso a una atención médica gratuita, una seguridad social y una atención sanitaria básica que aún falta en la mayoría de los gobiernos de socialismo del siglo XXI.

En términos de luchas antiimperialistas, las acciones del siglo XX fueron muy superiores a las del socialismo del siglo XXI. Por ejemplo, Cuba envió tropas y ayuda militar al sur de África (especialmente a Angola) para rechazar una invasión del régimen racista de Sudáfrica. China envió tropas en solidaridad con Corea y defendió la mitad septentrional del país del ejército invasor de EE.UU. La URSS suministró armas esenciales y misiles de defensa antiaérea en apoyo a la lucha vietnamita de liberación nacional, y proporcionó a Cuba los subsidios económicos y la ayuda militar que le permitió sobrevivir al embargo estadounidense.

A día de hoy, con la excepción parcial de Venezuela, el socialismo del siglo XXI no ha proporcionado apoyo material a las luchas de liberación en curso. Al contrario, Brasil, Bolivia, Chile y Argentina siguen proporcionando fuerzas militares de apoyo a la ocupación de Haití, patrocinada por Estados Unidos. En el mejor de los casos, el socialismo del siglo XXI ha condenado el golpe de Estado, respaldado por EE.UU., en Honduras (2009), Venezuela (2002) y las bases militares en Ecuador y Colombia, y rechazan los acuerdos de libre comercio propuestos por Estados Unidos.

La única área en la que el socialismo del siglo XXI tiene una ventaja evidente es en la promoción de las libertades individuales y los procesos electorales. Hay una mayor tolerancia del debate público, las elecciones competitivas y los partidos políticos de la que se toleró en algunas variantes de socialismo del siglo XX.
No obstante, la democracia económica o el poder de los trabajadores fue mucho más avanzado en el socialismo del siglo XX en Chile y Yugoslavia que en el socialismo del siglo XXI de elecciones parlamentarias. Por otra parte, en el pasado había una mayor preocupación por las opiniones de los trabajadores en la formulación de políticas, incluso en los sistemas autoritarios, que la que hay en el actual socialismo agro-minero del siglo XXI. La mayor apertura de socialismo del nuevo siglo está relacionada con el hecho de que se enfrentan a amenazas militares de menor intensidad, en parte debido a que no han alterado la naturaleza básicamente capitalista de su economía.
En comparación con el del siglo anterior, el socialismo del siglo XXI es en general más conservador, opera más estrechamente con las transnacionales, es menos antiimperialista, y se basa en coaliciones interclasistas que abarcan todo el espectro de clases, vinculando a los sectores pobres y de clase media a las poderosas élites mineras. Aunque el socialismo del siglo XXI de vez en cuando pueda hacer referencia a los análisis de clase, en tiempos de crisis de sus conceptos operativos oscurecen las divisiones de clase mediante el uso no vago y poco específico de categorías “populistas”.
Tal vez la imagen radical del socialismo del siglo XXI sea el resultado de su contraste con los anteriores gobiernos extremistas de derecha que gobernaron durante el cuarto de siglo anterior. La etiqueta socialista colocada a estos gobiernos por Washington y los medios de comunicación occidentales representa una nostalgia de un pasado de sumisión política sin trabas, saqueo económico no reglamentado y fuerte represión de los movimientos populares, en lugar de un análisis empírico de sus políticas socioeconómicas.

A pesar de que el socialismo del siglo XXI es menos radical y tal vez diste de las definiciones comúnmente aceptadas de la política socialista, sigue siendo un dique de contención del militarismo e intervencionismo de EE.UU., ha puesto un tope al control de los recursos naturales y proporciona una mayor tolerancia para la organización de movimientos sociales.